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Miles de palestinos se manifestaron el viernes en Cisjordania contra la ofensiva israelí en Gaza, donde tres niños de una misma familia perecieron en el séptimo día de unos bombardeos prolongados también por la noche y saldados con otra nueva víctima mortal.

En una de sus raras intervenciones desde el comienzo de los ataques israelíes en la franja de Gaza, el líder en el exilio del movimiento islamista palestino Hamas, Jaled Mechaal, aseguró que su movimiento “no capitulará”.

“Si cometen la estupidez de lanzar una ofensiva terrestre les esperará un destino sombrío en Gaza. Será su maldición, la ira de Dios caerá sobre ustedes”, declaró el dirigente islamista, quien vive en exilio en Damasco, dirigiéndose a los responsables israelíes.

Mientras tanto, en Gaza, los aviones israelíes reanudaron el viernes por la noche sus bombardeos. Un ataque alcanzó una casa de Beit Lahiya, en el norte de la franja de Gaza, matando a un palestino e hiriendo a otros tres, según el jefe de los servicios de urgencia de Gaza, Muawiya Hasanein.

Previamente, aviones israelíes F16 lanzaron tres misiles contra el aeropuerto de Rafah, en el sur de la franja de Gaza, hiriendo gravemente a otro palestino, señalaron algunos testigos.

Según un balance suministrado por Hasanein, 432 palestinos han muerto y otros 2 mil 500 han resultado heridos desde el 27 de diciembre, cuando comenzó la operación “Plomo endurecido”, para obligar a Hamas a poner fin a los disparos de cohetes contra Israel.

Entre los muertos hay decenas de civiles, de ellos 65 niños “menores de 16 años”, según Hasanein.

El ataque que costó la vida a tres niños palestinos, Iyad, Mohammad y Abdelsattar Ak Astal, de edades entre 7 y 10 años, ocurrió en la localidad de Al Qarara, en el sur de la franja de Gaza.

En el Jerusalén Este ocupado, donde la policía israelí desplegó importantes refuerzos y limitó el acceso a la Explanada de las Mezquitas con ocasión de la “jornada de ira” decretada por Hamas, unos 3 mil fieles oraron sin incidentes.

En algunos barrios de Jerusalén, sin embargo, algunos palestinos lanzaron piedras y se enfrentaron con la policía israelí tras finalizar los rezos, constató un fotógrafo de la AFP.

En Ramala, sede de la Autoridad Palestina, miles de manifestantes rodeados por un importante dispositivo de seguridad marcharon tras la gran oración del viernes.

Agitando banderas palestinas y de Fatah, el movimiento moderado del presidente Mahmud Abas, así como algunas de Hamas, los manifestantes gritaron “Estamos dispuestos a sacrificar nuestra alma y nuestra sangre por Gaza”.

Gritaron también consignas de apoyo a Hamas, en las que llamaban al primer ministro del movimiento que controla Gaza, Ismail Haniyeh, a “golpear Tel Aviv”.

La policía palestina en Cisjordania tiene prohibido normalmente las manifestaciones de apoyo a Hamas, que expulsó a la Autoridad Palestina de Gaza en junio de 2007.

En el sur de Cisjordania, la región de Belén vivió algunas manifestaciones. En Hebrón, unos mil manifestantes fueron dispersados a bastonazos y con disparos al aire de la policía palestina tras lanzar piedras a las fuerzas del orden, según testigos.

En otros lugares del mundo, como Afganistán, Yakarta, Estambul, Beirut e Irán también hubo manifestaciones. Entre ellas figuró la realizada por los miembros y descendientes de la comunidad árabe brasileña cerca del Museo de Arte de Sao Paulo (MASP).

La “jornada de la ira” fue decretada por Hamas tras la muerte el jueves en Gaza de uno de sus líderes, Nizar Rayan, en un ataque aéreo que también costó la vida a sus cuatro esposas y 11 de sus niños.

Miles de palestinos que clamaban “venganza” participaron el viernes en sus funerales.

“Tras el último crimen (el asesinato de Rayan) todas las opciones se mantienen abiertas para contrarrestar esta agresión, incluidas las operaciones de mártires (los atentados suicidas) contra los objetivos sionistas en todas partes”, añadió.

Durante la mañana, la aviación y los buques de guerra israelíes continuaron bombardeando la franja de Gaza, según los testigos. Uno de los ataques tuvo como objetivo una casa en Jabaliya (norte) y dejó dos muertos, cuyas identidades no se dieron a conocer en el momento, y varios heridos, indicaron fuentes médicas.

En Tel Aviv, el primer ministro Ehud Olmert, la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, y el de Defensa, Ehud Barak, sostenían consultas para definir la continuación de la ofensiva en Gaza, donde la operación terrestre parece cada vez más inminente.

En Washington, la secretaria de Estado estadounidense Condoleeza Rice llamó este viernes a un alto el fuego en Gaza, pero subrayó que debería ser duradero e impedir un retorno al “statu quo” por el cual “Hamas seguiría disparando cohetes”.

“Vamos a trabajar para obtener un alto el fuego que no permita un regreso al ‘statu quo’ anterior, en el cual Hamas seguiría disparando cohetes desde Gaza”, dijo Rice, tras hablar de la situación con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca.