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GUATEMALA / AGENCIAS

Por lo menos 33 personas murieron y 15 resultaron heridas cuando un cerro se derrumbó sobre la carretera y deja bajo tierra a jornaleros que regresaban a sus comunidades en la región norte del país.

Las autoridades dijeron que hay un estimado de 12 desaparecidos.

“Hemos recuperado 33 cadáveres. Además, tenemos unos 15 heridos”, dijo a la AP el vocero de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Hugo Arvizú.

Hasta el momento no se conoce cuántos desaparecidos podría haber. “Manejamos la cifra de 70 personas que caminaban por el lugar, pero no hay un número exacto”, agregó.

La tragedia ocurrió el domingo por la tarde en la aldea Aquil Grande, en el municipio de San Cristóbal Verapaz, unos 150 kilómetros al norte de la capital. Se trata de la ruta que comunica San Cristóbal Verapaz y Chicamán.

El desprendimiento, de aproximadamente kilómetro y medio, dijo Arvizú, mató a estos jornaleros que regresaban a sus comunidades.


Provocado por nacimiento de agua
El vocero de los bomberos, Ángel Estrada, dijo que el deslave ocurrió en una carretera en construcción. “Hay un nacimiento de agua en la orilla de la carretera y eso provocó el derrumbe”, añadió.

Es la segunda vez que ocurre un deslave en esa carretera en las últimas dos semanas. En la ocasión anterior hubo dos muertos y tres desaparecidos. A partir de ese incidente quedó bloqueada la carretera y prohibido el paso de personas y vehículos.

Arvizú explicó que los jornaleros viajaban de vuelta a sus comunidades a bordo de un camión. Y “al llegar al lugar del deslave, ya que está prohibido el paso, decidieron ir a pie por una vereda en el fondo de un barranco, con tan mala suerte que en ese momento se desprendió el costado del cerro”, añadió el vocero de la Conred. La mayoría eran de municipios cercanos a San Cristóbal.

El vocero de la municipalidad de San Cristóbal, Carlos Humberto Cal, dijo a la AP que tras el incidente, detuvieron a un grupo de ladrones que saqueaba las casas de los pobladores dedicados a las tareas de rescate.


Se habla de 70 víctimas
En tanto, Sergio Cabañas, delegado en el área de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, explicó a radioemisoras que los cuerpos de socorro y autoridades locales iniciaron este lunes las labores para tratar de rescatar a otras 70 víctimas que posiblemente están sepultadas tras el alud.

El accidente, causado aparentemente por la gran humedad del terreno, ocurrió en la ruta que une Alta Verapaz, en el norte del país, con Quiché, en el noroeste.

Los reportes oficiales dan cuenta que el alud sepultó a unos 140 jornaleros que viajaban hacia Petén, quienes decidieron caminar por senderos luego que el camino estuviera cerrado, debido a otro desprendimiento que se registró hace 15 días y que dejó dos muertos y tres desaparecidos.

“En las labores de rescate participan alrededor de 180 personas, entre socorristas, autoridades y vecinos del lugar, pues fueron millones de toneladas de tierra y piedras las que se desprendieron del cerro”, afirmó Cabañas a la red de Emisoras Unidas.

El vicepresidente de Guatemala, Rafael Espada, quien la tarde del domingo visitó el área del desastre, explicó que varios de los cuerpos de los fallecidos, algunos de ellos niños, estaban mutilados.

El vicepresidente señaló que el paso por el lugar estaba cerrado desde hacía cuatro días, pues encargados de la constructora que trabajaba en la pavimentación de la carretera informaron sobre los ruidos que escucharon en el cerro y sobre la posibilidad de un alud, por lo que retiraron la maquinaria.

De acuerdo con estimaciones de la Conred, el alud pudo provocarse porque esa área es atravesada por ramificaciones de las fallas geológicas de Chixoy y Polochic, entre ellas una que debilitó el terreno y originó una filtración de agua.