•  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El número de muertos en la franja de Gaza se disparó hasta más de 760, después de nuevos bombardeos israelíes y la aparición de numerosos cadáveres, mientras varios cohetes lanzados desde Líbano impactaron en el norte de Israel, levantando una nueva alerta militar. La alarmante situación humanitaria en Gaza corre el riesgo de deteriorarse con la suspensión de las actividades de la Agencia de la ONU para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA), decidida después de que uno de sus convoyes fuera alcanzado por un obús israelí y muriera un conductor palestino, cerca de la terminal de Erez, al norte de la franja. El Hezbolá chiita libanés, enemigo jurado de Israel en Líbano, negó toda implicación.

La UNRWA mantenrá su medida de retiro de las operaciones en Gaza, "hasta que las autoridades israelíes garanticen la seguridad de nuestros equipos",  afirmó Chris Gunness, portavoz de la agencia.

Según Muawiya Hassanein, el jefe de los servicios de emergencia del territorio, los muertos asciende a 763. Un oficial israelí murió y un soldado resultó herido en combates al norte de la ciudad de Gaza, según el ejército israelí, elevando a ocho el número de militares muertos en 13 días de ofensiva.

Una veintena de viviendas fueron destruidas o dañadas por los bombardeos israelíes contra los túneles de contrabando en Rafah, en la frontera entre Gaza y Egipto. Centenares de familias huyeron de sus casas. Los servicios de socorro aprovecharon por segundo día la pausa diaria de tres horas de bombardeos para evacuar los cuerpos de entre los escombros de los edificios destruidos o en zonas de combate hasta ahora inaccesibles, especialmente en el norte de la franja.

No cesa el fuego
Dieciséis proyectiles fueron lanzados este jueves, hiriendo a cuatro soldados israelíes, dos de ellos de gravedad, según el ejército. En el norte de Israel, al menos dos cohetes Katiucha lanzados desde Líbano impactaron en el oeste de Galilea, hiriendo levemente a dos mujeres, según el último balance.

En Cisjordania, un palestino fue abatido el jueves por policías cuando trataba de prender fuego a una gasolinera, en otro aparente acto de protesta contra la guerra en Gaza, indicó la policía israelí.

Sigue en pie el plan franco-egipcio
En el frente diplomático, un emisario de Israel en El Cairo abordaron las propuestas de alto el fuego del presidente egipcio, Hosni Mubarak, sin que trascendieran hasta el momento detalles del encuentro. El plan prevé esencialmente "un alto el fuego inmediato para un periodo limitado", con el fin de permitir la apertura de corredores humanitarios y la continuación de los esfuerzos para lograr una tregua permanente.

Los islamistas de Hamas, en el poder en la franja de Gaza, y otras organizaciones radicales palestinas basadas en Damasco estimaron que la iniciativa egipcia no constituye una "base válida" para una tregua, según un portavoz palestino.

Por segunda semana consecutiva, Hamas instó a los palestinos a mantener el viernes una "jornada de ira" con manifestaciones contra la ofensiva israelí en Jerusalén Este y Cisjordania. El primer ministro palestino, Salam Fayyad, afirmó que la campaña militar israelí se traducía en una nueva "Nakba", la "catástrofe" que significó para los palestinos la creación de Israel en 1948 sobre tres cuartas partes de la superficie de Palestina.