Agencias
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El cardenal Pio Laghi, un veterano diplomático del Vaticano que viajó a Washington para intentar disuadir al presidente George W. Bush de invadir Irak en 2003, murió en Roma a los 86 años, anunció El Vaticano. El cardenal, que llevaba tiempo en un hospital, fue nombrado en 1991.

El papa Juan Pablo II envió a Laghi a Washington en 2003 para que se reuniera con el presidente Bush casi a punto de que empezara la guerra. Laghi intentaba prevenir una invasión que él calificó como moralmente y legalmente injustificada.

Laghi, que era amigo de la familia Bush, entregó al presidente una carta del Papa y preguntó a Bush si ya había hecho todo lo posible para evitar la guerra. "Podría empezar y no saber cuándo acabarla", Laghi dijo en aquel momento.

Sirvió a Nicaragua
Nacido en Italia, el cardenal inició una larga carrera en el cuerpo diplomático de El Vaticano, sirviendo primero en Nicaragua en 1952. Fue enviado a India, Jerusalén, los territorios palestinos, Chipre, Grecia y Argentina, antes de ser nombrado como enviado oficial en Washington en 1980.

En aquel momento, no existían relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y la Santa Sede. Laghi dirigió el establecimiento de los primeros lazos en 1984 y permaneció como representante permanente del Vaticano en Washington hasta que fue llamado de nuevo a Roma para ser el prefecto de la Congregación de Educación Católica del Vaticano.

Cómplice en la dictadura argentina
Diplomático de alto rango, el cardenal fue denunciado como "cómplice" de la desaparición de opositores políticos por la asociación de madres argentinas, y fue inclusive objeto en 1997 de una demanda judicial ante la justicia italiana que no prosperó.

"Era más brutal que los propios militares en sus relaciones con las familias de los desaparecidos", indicó Angelina Boitano, madre de dos desaparecidos ítalo-argentinos que entró en contacto con él en 1979, junto a otras familias, para pedirle apoyo.

El cardenal había explicado en 1997 que sólo supo lo que había pasado "después de que me fui de Argentina. Sólo a fines de 1979 tuve la certeza de que las violaciones de los derechos humanos se habían vuelto sistemáticas, y entonces las condené".

Mediador entre Argentina y Chile
En esa misma época fue uno de los artesanos de la mediación del Vaticano que permitió en 1978 evitar la guerra entre Argentina y Chile, en torno a la soberanía sobre el canal de Beagle.

Amigo personal de Golda Meir, Laghi fue nuncio apostólico en Israel en tiempos de la Guerra de los seis días, e igualmente delegado y luego nuncio apostólico en Washington de 1984 a 1990. Al regresar a Roma en 1990 fue nombrado prefecto de la Congregación para la Educación católica por Juan Pablo II, un puesto que dejó en 1999. Sus exequias serán celebradas el martes en la basílica de San Pedro.