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Chile respeta la decisión soberana de Bolivia de restringir el ingreso de autos usados desembarcados en sus puertos de Iquique y Arica y comercializados en suelo boliviano, afirmó en La Paz el viceministro de Relaciones Económicas y Comercio Exterior, Pablo Guzmán.

Guzmán participó de una reunión en La Paz entre personeros de las cancillerías boliviana y chilena citada para conversar sobre el decreto emitido por el presidente Morales el 4 de diciembre pasado que limita la internación de vehículos de segunda mano con antigüedad superior a los cinco años.

"Ellos, la comisión de Chile, respeta la decisión soberana que asumió Bolivia y han establecido que la medida tiene sólidos fundamentos, que es muy importante para la salud económica del país y su medio ambiente", afirmó el viceministro, citado por la agencia gubernamental de noticias ABI.

La delegación de Chile -que estuvo conformada por los directores de Comercio Exterior, Carlos Furche; y Negociaciones, Andrés Rebolledo; y el cónsul general de Chile, Roberto Ibarra-, aceptó ademas agilizar los trámites aduaneros para el ingreso de autos registrados antes de la vigencia del decreto de Morales.

Protesta en La Paz
Mientras la reunión se estaba realizando en la más absoluta reserva, importadores locales provocaron disturbios en La Paz.

Los comerciantes de autos usados y empleados de zonas francas bolivianas llegaron al centro de La Paz, por segunda vez en una semana, con plantones que buscan la flexibilización de la medida tomada a principios de diciembre.

Los manifestantes se apostaron en céntricas avenidas de la capital y en las cuatro calles de ingreso a la plaza de Armas de La Paz, donde despacha el presidente Evo Morales.

Chile había manifestado inicialmente su intención de buscar una flexibilización a la norma boliviana, para evitar un daño económico mayúsculo en sus puertos norteños de Arica y Iquique, puntos centrales para el desembarco de autos, principalmente de procedencia japonesa.

En los puertos chilenos de Iquique y Arica y en puestos de la frontera boliviano-chilena, se encuentran -según versiones locales- unos 27 mil vehículos de segunda mano, que tienen una antigüedad mayor a 5 años y que ya no pueden llegar a las zonas francas bolivianas para su desaduanización.

Bolivia emitió el decreto para evitar que el país se convierta en un "basurero de chatarra" y para frenar un consumo desmedido de carburantes.