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Después de la juramentación y en su discurso inaugural como presidente de Estados Unidos, Barack Obama manifestó que "ahora entendemos bien, que estamos en medio de la crisis". "Nuestra nación está en guerra, contra una extensa red de violencia y odio. Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la codicia e irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestro fracaso colectivo al no haber tomado decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era", agregó Obama.

"Se han perdido viviendas, han desaparecido trabajos y se han cerrado negocios. Nuestro sistema de salud pública es demasiado costoso, nuestras escuelas fallan demasiado, y cada día trae evidencia fresca de que la manera en que usamos la energía fortalece a nuestros adversarios y amenaza a nuestro planeta".

En su discurso de toma de posesión, a unos metros del presidente saliente Bush, Obama dijo que Estados Unidos debe elegir a "la esperanza por encima del miedo, a la unidad de propósito sobre el conflicto y la discordia" para superar la peor crisis económica desde la Gran Depresión.

Con la economía en una larga y profunda recesión, Obama dijo que es el momento para tomar rápidamente medidas intrépidas para crear trabajos nuevos y colocar los cimientos para el crecimiento. Los demócratas en el Congreso han preparado un plan de estímulo de 825.000 millones de dólares, que consiste en reducciones fiscales y gastos en caminos, puentes, escuelas, redes eléctricas y otros proyectos. "La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o demasiado pequeño, sino si funciona", dijo el nuevo presidente.

Felicitaciones para Obama
Con una mano en la Biblia sobre la que rindió juramento Abraham Lincoln y ante una multitud que atestó el National Mall, el mismo lugar donde el activista negro Martin Luther King hijo habló de sus sueños sobre la igualdad racial, el político demócrata de 47 años prestó juramento ante el presidente de la Corte Supremo John Roberts. "Felicitaciones, señor presidente", le dijo Roberts. La esposa de Obama, Michelle, y sus pequeñas hijas Sasha y Malia observaron la escena.