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  • AFP

China, su divisa y su enorme excedente comercial con Estados Unidos está en el punto de mira. El gigante asiático, convertido en la tercera potencia económica mundial, centró buena parte de la comparecencia de Timothy Geithner ante el comité de Finanzas del Senado, que aprobó su nombramiento como secretario del Tesoro.

"El presidente Obama, respaldado por las conclusiones de gran cantidad de economistas, piensa que China manipula su divisa", declaró Geithner ante los senadores, que están indignados por la supuesta subvaluación del yuan, acusado de sostener artificialmente las exportaciones chinas.

"El presidente Obama se ha comprometido a recurrir a todas las vías diplomáticas disponibles para obtener un cambio en las prácticas de China en materia de divisas", declaró Geithner, quien añadió que "un dólar fuerte está en el interés nacional" para Estados Unidos. Pekín, cuya divisa se apreció cerca del 20% frente al dólar desde 2005, pareció invertir la tendencia en las últimas semanas.

Geithner recordó que cuando Barack Obama tenía un escaño en el Senado, presentó un proyecto de ley que preveía sanciones comerciales contra los países que manipulen el precio de su divisa. Una ley de este tipo impediría que "países como China sigan violando en toda impunidad los principios del libre cambio", subrayó Geithner, dos días después de la investidura del nuevo presidente.

Preparan estrategia integrada
Sin embargo, el futuro ministro hizo gala de prudencia. "Se trata de saber cómo y cuándo se abordará este tema para tener más resultados buenos que malos. El nuevo equipo económico prepara una estrategia integrada para lograr una adaptación de los tipos de cambio a la situación económica actual", anunció el futuro ministro, cuyo nombramiento está pendiente de la aprobación del pleno del Senado.

Geithner reconoció la importancia de China para la reactivación económica mundial, llamando al país a sostener su consumo interno. "A corto plazo, necesitamos una reactivación coordinada para sostener la demanda, aquí como en China", aseveró el sucesor de Henry Paulson, que será el encargado de aplicar un gigantesco plan de reactivación por unos 825.000 millones de dólares.

"Una vez que se haya estabilizado la demanda, tendremos que tener un diálogo constructivo con China para ayudar a ese país a progresar hacia un crecimiento más basado en el consumo interno que en las exportaciones", explicó.

"Si mi nombramiento se confirma me comprometo a instaurar una cooperación estrecha entre nuestros altos responsables económicos para que se ocupen de nuestras diferencias (con Pekín) y resuelvan los problemas", declaró Geithner.

Esta cooperación estaría relacionada con el tipo de cambio, las violaciones de la propiedad intelectual, la seguridad de los productos y las barreras no tarifarias, además de la energía y el medioambiente.

El déficit comercial de Estados Unidos ha bajado en 28,7% en noviembre en relación con el mes anterior (según las últimas estadísticas), para situarse en 4.040 millones de dólares. Por primera vez en 2008 el déficit con China, primer socio comercial de Washington, se inscribió a la baja ese mismo mes, de 17,5%, a 2.310 millones de dólares.