Jorge Eduardo Arellano
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LA HABANA / AFP
El líder cubano, Fidel Castro, reapareció ayer viernes en su primera foto en dos meses, pero habla en un artículo de una muerte cercana, que calcula ocurrirá antes de que Barack Obama concluya su mandato de cuatro años en Estados Unidos.

Tras una ola de rumores sobre su salud, Castro, de 82 años, aparece de pie y vestido con ropa deportiva, junto a la presidenta argentina Cristina Kirchner, en una fotografía difundida por la Presidencia en Buenos Aires.

La foto del líder cubano, no visto en público desde que enfermó hace dos años y medio, fue tomada el miércoles cuando recibió durante 40 minutos en su retiro médico en La Habana a la mandataria argentina, quien dijo haberlo visto “muy bien”.

Luego de cinco semanas de no publicar sus habituales artículos en la prensa, lo que alimentó las especulaciones, el ex presidente divulgó ayer viernes el segundo consecutivo, en el que aseguró que está “bien”, pero habló de una muerte no lejana.

Castro, quien llegó al poder por las armas en 1959, y cedió el mando a su hermano Raúl, 47 años después, cuando enfermó en julio de 2006, contó que revisa discursos y documentos que elaboró en medio siglo, al haber tenido “el raro privilegio de observar los acontecimientos durante tanto tiempo”.

“Recibo información y medito sosegadamente sobre los acontecimientos. Espero no disfrutar de tal privilegio dentro de cuatro años, cuando el primer período presidencial de Obama haya concluido”, dijo en el artículo, en el que, al igual que en el del jueves, se expresa positivamente sobre el nuevo mandatario estadounidense.

Raúl Castro, de 77 años, negó el miércoles personalmente las versiones de un agravamiento o muerte de su hermano. “Está haciendo ejercicios, pensando mucho, escribiendo mucho”, declaró a la prensa.

Los rumores se desataron también porque escribió sólo un corto mensaje a los cubanos para el 50 aniversario de la revolución, no recibió en enero a los presidentes Rafael Correa, de Ecuador, y Martín Torrijos, de Panamá, y el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que no volvería a aparecer en público.

Dedicado en su convalecencia a escribir comentarios que llama “Reflexiones” --152 desde marzo de 2007--, Castro explicó que decidió reducir este año la frecuencia con que publica sus comentarios para “no interferir ni estorbar a los compañeros” del Partido Comunista y el Estado en las decisiones que deben tomar.

“Yo estoy bien, pero insisto, ninguno de ellos (dirigentes) debe sentirse comprometido por mis eventuales Reflexiones, mi gravedad o mi muerte”, subrayó en su editorial Fidel, quien otras veces ha negado versiones de diferencias con el gobierno de su hermano.

Castro, quien renunció a la presidencia hace un año, pareció dar un paso al costado en un año durante el cual su hermano debe impulsar cambios, y el Partido Comunista celebrará su decisivo Congreso, el primero en 12 años, que redefinirá el rumbo de la revolución.

Algunos analistas y opositores hablan de “congelamiento” de las medidas que emprendió Raúl --como la liberación de acceso al consumo-- por una influencia de Fidel o “pugnas” entre reformistas y ortodoxos, rotundamente negadas por los hermanos.

Fidel está “asesorándome a mí y ayudando”, dijo el miércoles Raúl Castro, quien cuando asumió el 24 de febrero formalmente la presidencia, anunció que le consultaría “las decisiones de especial trascendencia para el futuro” del país.

Posicionado en el cargo y tras reacomodar la cúpula del poder --distinto al equipo que había nombrado Fidel cuando enfermó--, Raúl ha cobrado protagonismo y abierto las relaciones del gobierno comunista con la comunidad internacional.

Atrajo atención en la Cumbre de América Latina en diciembre, en Brasil, y hará su tercer viaje presidencial la próxima semana a Rusia, tras haber visitado Venezuela y Brasil, como parte de una intensa agenda diplomática que incluye un desfile por la isla de varios mandatarios de la región.