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JOHNSTON, EU / AFP.

El aura de invencibilidad de la senadora Hillary Clinton se debilita en Estados Unidos: lo que en algún momento parecía una campaña perfecta hacia la Casa Blanca ha entrado en una guerra de desgaste con su principal rival demócrata, Barack Obama.

Acuciada por bajas en los sondeos y las denuncias de que está cayendo en una campaña sucia, menos de tres semanas de las primarias de Iowa, la maquinaria de la ex primera dama debe emprender una batalla que ya parecía ganada.

Tras estar durante meses al frente en la carrera por la candidatura presidencial del Partido Demócrata, Clinton se ve obligada a negar las advertencias de los expertos de que su campaña está en problemas.

“Si hubiera escuchado a... los charlatanes de Wa-shington, no estaría donde estoy”, declaró la senadora a periodistas en Iowa (centro-norte).

“Confío en mis propios instintos. Me siento muy, muy bien con lo que estoy haciendo”, agregó.

Clinton niega que alguna vez considerara que era
“inevitable” que fuera elegida como candidata presidencial por su partido, a pesar de que casi todos los medios así lo señalaban hasta mediados de noviembre.

“Siempre dije que esto sería muy reñido. Esto es lo que ocurre en una elección competitiva”, declaró a la televisión pública de Iowa.

La senadora por Nueva York realiza este fin de semana una gira frenética de cinco días en helicóptero por 99 condados del estado de Iowa para entusiasmar a sus seguidores a pocos días de las primarias y con su principal rival, el senador Barack Obama, pisándole los talones en varios estados clave, según las encuestas.


Campaña sucia
Ya criticada por un desempeño poco convincente en un debate en Filadelfia el 30 de octubre, su campaña volvió a patinar esta semana a raíz de una polémica provocada por un ex miembro de su equipo, quien cuestionó a Obama por consumir drogas durante la adolescencia.

Bill Shaheen abandonó el equipo de la ex primera dama después de afirmar que los republicanos aprovecharían el reconocimiento de Obama de que consumió drogas cuando era adolescente.

Clinton se vio obligada a excusarse personalmente ante Obama por este episodio, que fue denunciando como un ataque indigno por el equipo del senador por Illinois.

Mientras algunas encuestas de opinión dan cuenta de un virtual empate en Iowa y New Hampshire, Clinton sigue gozando de una enorme ventaja en los sondeos a escala nacional.

Sin embargo, es imposible determinar el impacto que podría tener en el futuro de su campaña una derrota en Iowa o New Hampshire, donde se realizan las primeras votaciones internas.

El último sondeo sobre intenciones de voto en New Hampshire realizado para el diario The Concord Monitor muestra a Obama a la cabeza con 32 por ciento, un punto porcentual más que Hillary Clinton.