•  |
  •  |
  • AFP / AP

La marcha de apertura del Foro Social Mundial (FSM) comenzó al son de tambores que acompañaban el tradicional lema de la cita, "Otro mundo es posible". Un ritual de tambores africanos al que se sumaron indígenas y negros dio el puntapié inicial al FSM, una celebración que espera reunir alrededor de 100.000 personas y cinco presidentes en la amazónica ciudad brasileña de Belém.

Cantos, bailes y coloridas banderas adornaban las calles de la ciudad, donde se hacían escuchar defensas de las más diversas cuestiones como "salvar el planeta es ahora o ahora", o "unámonos por la causa palestina" y donde unos 1.000 policías resguardaban la seguridad.

Unos 92.000 activistas de todo el mundo están inscritos. Son sindicalistas, estudiantes, miembros de ONG de todo el mundo, que desde 2001 se dan cita en el Foro Social Mundial, surgido en oposición al Foro Económico Mundial, que reúne en los mismos días a los poderosos del planeta en la estación de esquí suiza de Davos.