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  • AFP

La visita a Londres del primer ministro chino, Wen Jiabao, estuvo marcada por protestas, entre ellas un zapato que le lanzó un estudiante sin alcanzarlo. El zapato fue lanzado cuando pronunciaba un discurso en la Universidad de Cambridge por un manifestante que mostraba así su indignación por la apertura de las puertas de la prestigiosa universidad "a un dictador".

El jefe de gobierno chino permaneció impasible ante esta protesta, similar a la que tuvo por blanco al ex presidente estadounidense George W. Bush en su última visita a Irak, antes de dejar el poder el 20 de enero. "Estudiantes, este comportamiento despreciable no puede ser un obstáculo en la amistad de China y el Reino Unido", expresó Wen a la sala, mientras el servicio de seguridad sacaba al manifestante.

El funcionario asistió a la capital de Gran Bretaña para reunirse con el primer ministro británico, Gordon Brown, y aprovechar la ocasión para arremeter armoniosamente contra el proteccionismo y promover un trabajo conjunto para superar la crisis mundial. China "está dispuesta a trabajar con la comunidad internacional para ayudar al mundo a recuperarse de la recesión global", sostuvo Wen en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo británico. Los países "sólo pueden salir de la recesión comerciando unos con otros", declaró por su parte Brown, tras discutir con Wen de la crisis económica mundial. "Sabemos que ésta es una crisis global", y que "ningún país es inmune" a ella, declaró Wen, que destacó que la prioridad debe ser ayudar a los países menos desarrollados.

"Es cada vez más importante ayudar a los países menos desarrollados", subrayó el dirigente chino en la última etapa de su gira por Europa, en la que visitó Suiza, Alemania, Bruselas, España y Gran Bretaña. "Esta ha sido una visita exitosa", y lo principal ha sido la "confianza", destacó Wen, que discutió asimismo con Brown sobre el refuerzo de las relaciones bilaterales, el cambio climático y la posible participación de China en operaciones militares multilaterales. "Creo que la confianza es lo más importante, más importante que el oro o las divisas", aseguró Wen en Londres.

Durante la visita, la primera de Wen a Gran Bretaña desde 2006, ambos países firmaron contratos comerciales en varios sectores, como el industrial, las telecomunicaciones, la aeronáutica y el desarrollo de energías limpias. Brown se congratuló por la firma de esos contratos, que significarán "miles de nuevos puestos de trabajo" en el Reino Unido.

Brown abordó con Wen la situación de los derechos humanos y los "temas que forman parte del diálogo anual" con las autoridades de Pekín. El gobierno chino ha efectuado "mejoras en los derechos económicos y sociales, que han sacado a cientos de millones de personas de la pobreza en las últimas tres décadas", subrayó Brown. "El Reino Unido va a continuar promoviendo, mediante nuestro diálogo regular, rápidos avances" para que China cumpla con "todas las normativas internacionales en lo que se refiere a derechos humanos", declaró Brown, que llamó a "un mayor diálogo" para resolver las tensiones en el Tíbet entre los partidarios del Dalai Lama y las autoridades del gobierno comunista de Pekín.