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  • AFP

La oposición ecuatoriana elevó la presión sobre el presidente Rafael Correa por la presunta relación de un ex viceministro de Gobierno con el narcotráfico y exigió que se esclarezca si esos nexos incidieron en el trato del Ejecutivo hacia la guerrilla colombiana. "Este gobierno, que no le rinde cuentas a nadie, debe explicar cómo era posible que una persona señalada de esos vínculos ocupara un altísimo cargo en una área de seguridad", afirmó Diego Ordóñez, presidente de la Unión Demócrata Cristiana. UDC, sin representación legislativa.

La oposición enfiló baterías contra Correa -qué prevé inscribir mañana su campaña para la reelección en los comicios de abril- a raíz de una investigación por narcotráfico que implica a José Ignacio Chauvín, actualmente prófugo, que fuera subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Gobierno.

Las autoridades presumen que el ex funcionario pudo estar involucrado en una red que exportaba drogas en alianza con las FARC. El escándalo obligó al ex ministro de Seguridad, Gustavo Larrea, a desistir de su candidatura para la Asamblea Nacional dada su estrecha relación con Chauvín. Este hombre no fue un personaje subalterno del oficialismo ni sólo colaborador de Gustavo Larrea (...) fue activista y dirigente en la organización política de plena identificación con Correa", señaló León Roldós, dirigente del movimiento RED.

En una columna de opinión, Roldós cuestionó igualmente que la Policía hubiera encubierto y permitido la fuga del ex viceministro, como dejó entrever el propio Correa al reclamar públicamente por la actuación de las autoridades en el caso. Por su parte, Ordóñez exigió una investigación para determinar en qué manera la participación de Chauvín pudo haber tenido un efecto negativo en la seguridad sus supuestos tratos con una red asociada a las FARC.