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  • AFP / AP

Un coche bomba presuntamente colocado por ETA explotó esta mañana en una zona empresarial a las afueras de Madrid sin ocasionar víctimas, pero sí muchos daños materiales de los edificios colindantes -con la ruptura de varios cristales- y los vehículos estacionados. La bomba estalló en las inmediaciones del recinto ferial Juan Carlos I en el Campo de las Naciones poco después que la Cruz Roja española recibiera una llamada de advertencia por parte de un comunicante anónimo que dijo hablar en nombre del grupo separatista vasco ETA.

Belén Ruiz, una portavoz de Cruz Roja, explicó que tras informar de la alerta (una hora y media antes) a las autoridades, las fuerzas de seguridad acordonaron la zona y desalojaron varios edificios, la mayoría de ellos oficinas. La policía señaló en un comunicado que el vehículo, una furgoneta Peugeot Partner robada, fue aparcado debajo de un puente por el que pasa habitualmente tráfico ferroviario.

Respuesta oponente
La explosión ocurrió horas después de que el Tribunal Supremo prohibiese la participación de dos partidos políticos vascos en las próximas elecciones regionales del 1 de marzo debido a su relación con ETA. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que el ataque podría ser una respuesta del grupo a esta decisión judicial.

Al mismo tiempo, el coche bomba estaba situado muy cerca de la sede de Ferrovial Agromán, una de las empresas que participa en la construcción de una línea férrea de alta velocidad entre el País Vasco y el centro de España, un proyecto al que se opone frontalmente ETA. Recientemente, la organización asumió la autoría del asesinato en diciembre de Ignacio Uria, de 70 años, un empresario vasco vinculado con la construcción de este tren. Asimismo, ha matado más de 825 personas desde 1968.

El último ataque fue en 2006
La última acción de ETA en Madrid se remonta al 30 de diciembre del 2006, cuando miembros del grupo armado hicieron estallar una furgoneta cargada de explosivos en un aparcamiento del aeropuerto de Barajas. Este atentado sorpresa, cometido mientras el grupo cumplía nueve meses de un "alto el fuego permanente", mató a dos ecuatorianos que dormían en su coche, e hizo volar por los aires el proceso de paz iniciado por el gobierno socialista de José Luis Rodriguez Zapatero.

El 9 de febrero del 2005, justo cuatro años antes de este atentado, ETA había hecho estallar un coche cargado con 30 kilos de explosivo en la misma zona de oficinas del este de Madrid, causando 42 heridos leves. El 25 de mayo del mismo año, la explosión de un coche bomba causó varios heridos leves en la capital y el 25 de junio otro coche bomba estalló cerca del estadio de La Peineta, mientras Madrid se encontraba en plena campaña para conseguir la organización de los Juegos Olímpicos del JO 2012, finalemente otorgados a Londres.

La capital también fue motivo de atentados de los más sangrientos de ETA, como el 14 de julio de 1986, cuando el "comando Madrid" de la organización hizo explotar un vehículo cargado con 50 kilos e explosivos, matando a 12 guardias civiles en la Plaza de la Republica Dominicana. Desde la ruptura de su última tregua, oficializada en junio del 2007 (seis meses después del atentado sorpresa del aeropuerto de Madrid), ETA cometió una treintena de atentados y mató a seis españoles: tres guardias civiles, un militar, un concejal municipal socialista y un empresario vasco.