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Agentes encubiertos de Venezuela ofrecieron al empresario estadounidense-venezolano Guido Antonini Wilson pagarle dos millones de dólares si callaba el origen y destino de los 800,000 dólares que llevó a Argentina supuestamente para la campaña de Cristina Kirchner, alegó este lunes un fiscal federal estadounidense.

“Ofrecieron 2 millones para que ocultara” que el dinero provenía de Venezuela y que “estaba destinado a la campaña presidencial en Argentina”, sostuvo el fiscal Thomas Mulvihill, en una audiencia previa al juicio contra tres venezolanos y un uruguayo, acusados por Estados Unidos de ser agentes encubiertos de Venezuela.

Según el fiscal Mulvihill, en una grabación de una de las reuniones entre los acusados y Antonini se mencionó que los 800,000 dólares eran fondos destinados a la campaña presidencial de Cristina Kirchner. Vestidos con mamelucos marrones de presos y atados entre sí con esposas, los venezolanos Franklin Durán, Moisés Maiónica y Carlos Kauffmann se presentaron ante el juez federal William Turnoff y quedaron detenidos.

En cambio al cuarto acusado, el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, se le impuso la libertad provisional bajo una fianza de 150,000 dólares.

Wanseele Paciello no aparece en las grabaciones que obtuvo el FBI ni participó de una serie de siete encuentros entre los venezolanos y Antonini. Hasta ahora la escasa evidencia en su contra es haber transportado en su auto a los empresarios, vigilar el desarrollo de las reuniones y llevarlos a un hotel.

“No tuvo problemas legales en Estados Unidos en siete años”, recordó ante el juez la defensora pública Sowmya Bharathi. Paciello llegó a Miami en 1999 y tiene una firma de importación y exportación, Wancap, con oficinas en Miami, México y Montevideo.

Durán y Kauffmann, dos viejos amigos de Antonini, eran además socios de éste en la petrolera Venoco, contratista de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA). Dinero de la petrolera venezolana era el que llevaba el ahora conocido como “hombre del maletín” a Buenos Aires para la campaña de la hoy presidenta argentina, según documentos que obran en la causa. También los dos millones de dólares que los “agentes” venezolanos ofrecieron a Antonini para que guardara silencio, al igual que todos los gastos que tuviera que afrontar como parte de la operación de encubrimiento de los hechos, serían pagados por PDVSA, según sugieren las grabaciones reunidas en el proceso.

El 27 de diciembre, los tres venezolanos, recluidos en un centro de detención de Miami deben presentarse ante la corte y decir si se declaran culpables --e intentar un acuerdo de reducción de pena-- o inocentes, y afrontar el juicio en el que arriesgan una pena máxima de 10 años de cárcel.

Mientras tanto, se mantiene el enigma sobre Antonini Wilson, radicado en Miami, y cuya captura y extradición fueron pedidas por la justicia y el gobierno argentinos. Mulvihill recordó en la corte que Antonini enfrenta acusaciones en Argentina, y admitió que fue un importante colaborador del FBI en este caso.