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  • AFP

El presidente colombiano, Alvaro Uribe, ha intensificado las operaciones militares para rescatar a 22 miembros del Ejército y la Policía secuestrados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombiana, FARC. "Quiero decirles a los colombianos que con el Ejército y la Policía intensificaremos la presión sobre los secuestradores terroristas de las FARC hasta que liberen a nuestros soldados y policías", expresó Uribe en Medellín, a 400 kilometros al noroeste de Bogotá.

El anuncio del mandatario se produce luego de que descartara canjear a los 22 uniformados por rebeldes presos, como exigen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas). "El único acuerdo humanitario que se acepta es que liberen unilateralmente y de inmediato a todos los secuestrados", señaló Uribe tras reunirse con los jerarcas de la Iglesia católica.

Desde enero de 2008, el presidente colombiano mantiene una orden a las tropas para que tiendan cercos en torno a las zonas selváticas donde están los rehenes, para presionar su liberación mediante un "procedimiento humanitario". Uribe endureció su posición una semana después de que las FARC dejaran en libertad, de manera unilateral, a tres policías, un soldado y dos políticos, tras lo cual llamaron "a persistir en la búsqueda colectiva de una salida política al acuerdo humanitario".

La senadora opositora Piedad Córdoba, a quien le fueron entregados los cautivos, anunció que se ha fijado hasta mayo próximo como meta para lograr el canje. Córdoba encabeza un colectivo civil que promueve el intercambio de los secuestrados, algunos desde hace más de 10 años, por al menos 500 rebeldes presos, tres de ellos en cárceles de Estados Unidos. En sus declaraciones, Uribe también llamó a las FARC a que "cesen los actos de violencia y hagan la paz".