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Paula Oliveiro, la brasileña que afirmó haber sufrido una agresión racista en Zúrich y haber abortado tras el ataque, no estaba encinta y podría haberse automutilado, dijeron ayer viernes los investigadores de esa ciudad del este de Suiza, poniendo en entredicho la tesis de un acto xenófobo.

Las heridas constatadas en el cuerpo de la mujer, hechas con un objeto contundente, parecen “un caso de automutilación de manual”, declaró Walter Bar, Director del Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Zúrich, en una rueda de prensa en esa ciudad.

Las numerosas lesiones en el cuerpo de la joven, de 26 años, así como las letras SVP grabadas en su piel, que son las iniciales en alemán del partido populista Unión Democrática del Centro, están en partes del cuerpo “al alcance de la propia mano”, añadió el experto.

“Partes especialmente sensibles del cuerpo no presentan lesiones”, subrayó el médico forense, poniendo así en entredicho la tesis de la agresión defendida por la joven brasileña.

La policía de Zúrich organizó a toda prisa ayer viernes la rueda de prensa del experto para difundir sus primeras investigaciones de un caso que ha desencadenado en Brasil acusaciones contra Suiza por el presunto acto xenófobo sufrido por la joven.

Acusó a cabezas rapadas

Ésta aseguró que el lunes la agredieron tres “skinheads” (cabezas rapadas) que, según ella, le causaron numerosos cortes de arma blanca en el cuerpo. La joven también afirmó que estaba embarazada de tres meses, pero que sufrió un aborto tras la agresión, algo que ha sido desmentido por los investigadores.

Y es que los exámenes ginecológicos y de laboratorio demostraron que, “en el momento de la agresión”, la joven no estaba embarazada, explicó Bar.

El experto, sin embargo, se negó a responder a la pregunta de si la joven sufre problemas psicológicos.

Pese a todos estos elementos, el comandante de la Policía municipal de Zúrich, Philipp Hotzenkocherle, precisó que la investigación prosigue “en todas direcciones”.

Polémica en Brasil

El caso ha causado una gran polémica en Brasil, después de que el padre de la presunta víctima se puso en contacto con todos los medios de comunicación haciéndoles llegar fotos de las piernas laceradas de su hija.

Respecto del padre de la joven, éste se trasladó ya a Zúrich y podría querer llevarse a su hija a Brasil, según la prensa suiza.

Sin embargo, esto depende de la decisión del juez de instrucción de la investigación, que podría obligarla a estar en suelo suizo por motivos de la investigación, subrayó Hotzenkocherle.

Este último especificó que la joven está, por el momento, en el hospital.

Brasil ha pedido formalmente la apertura de una investigación a la Confederación Helvética, donde la joven vive con su novio suizo y trabaja como abogada.

El jueves, el gobierno brasileño expresó su “gran preocupación” ante “un caso con una evidente motivación xenófoba”, y pidió que Suiza realizase una investigación exhaustiva, “no sólo por la persona atacada sino por las buenas relaciones entre Brasil y Suiza”.