•  |
  •  |
  • END

Diez años después de llegar al poder, el presidente venezolano Hugo Chávez desea obtener mañana domingo la posibilidad de gobernar otra década más, gracias a una enmienda constitucional sobre la reelección, que será objeto de un referéndum que se adivina muy peleado.

"Necesitamos esta enmienda para seguir profundizando la revolución bolivariana. Nos estamos jugando todas las conquistas que hemos logrado en 10 años, en lo económico, político y social. El pueblo sabe que tiene que salir a votar", declaró a la AFP Vanessa Davies, coordinadora de propaganda y miembro de la directiva del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Dos meses después de unas elecciones regionales y municipales, el gobierno de Chávez se volcó en esta nueva campaña por la modificación de cinco artículos de la Carta Magna y empleó para ello importantes medios humanos y materiales.

Si la enmienda es aprobada, el límite de dos mandatos consecutivos para el presidente, gobernadores y alcaldes establecido en la Constitución desaparecerá y Chávez podrá volver a ser candidato en las presidenciales de 2012, y si es elegido, gobernaría hasta el 2019.

"Votar por el 'sí' es votar a favor de los derechos del pueblo, no es votar por Chávez, es votar por ti, mujer, hombre, joven venezolano. A partir del domingo, en Venezuela sólo el pueblo, y no el tiempo, pondrá y quitará gobiernos", subrayó el presidente el jueves en un acto multitudinario en Caracas.

Con ventaja, pero no hay proyecciones

Todas las posibilidades están abiertas de cara al domingo. Según Luis Vicente León, director de la consultora Datanálisis, una de las más serias del país, "Chávez tiene una ventaja numérica pero no se pueden hacer proyecciones".

Según el experto, el número de indecisos, a dos días de esta consulta popular, es muy elevado y la victoria de una tendencia u otra puede depender de la capacidad de movilizar a esta parte del electorado.

Para Jorge Valero, Embajador de Venezuela ante la ONU, perder el domingo significaría "retroceder a tiempos pretéritos" y ganar sería avanzar en una "revolución democrática", de la que Hugo Chávez es por ahora el "gran articulador".

"Si hubiera elecciones en el mundo con participación de todos los pueblos, Chávez las ganaría de forma abrumadora y apoteósica", aseguró Valero.

Para sus partidarios, el presidente venezolano es por ahora imprescindible en este proceso y ha conseguido que la "revolución bolivariana se convierta en una referencia mundial".

Aberración antidemocrática

Según la oposición, esta enmienda es anticonstitucional y responde únicamente al deseo de Chávez de perpetuarse en el poder pasando por alto el hecho de que la reelección ilimitada ya fue rechazada en una amplia reforma constitucional sometida a referéndum en 2007.

"Constituye una inaceptable aberración antidemocrática pretender que un mismo hombre pueda presentarse indefinidamente para ser reelecto de por vida en el mismo cargo", declaró el alcalde de Caracas, el opositor Antonio Ledezma.

Para el politólogo Carlos Romero, la vida de los venezolanos no cambiará significativamente el 15 de febrero, independientemente del resultado del referéndum, pero la gran pregunta, según él, es hasta cuándo los ciudadanos "quieren seguir con este régimen hegemónico, de concentración de poder en las manos de una persona".

"Los ciudadanos están desmotivados y saben que si gana el 'no', al día siguiente, Chávez va a comenzar a inventar algo para permanecer en el poder", aseguró a la AFP.

Los venezolanos han votado 14 veces en los últimos diez años. Chávez, cuya popularidad supera el 50%, ha estado omnipresente en esta campaña. No obstante, la abstención podría ser importante el domingo, apuntan los expertos, y la victoria de uno u otro puede depender de la capacidad de movilizar electores a las urnas.

"Está en juego un derecho que nosotros no tenemos. Gracias a la Constitución y la revolución ganamos el derecho de revocar a un mal gobierno pero no tenemos todavía el derecho de ratificar a un gobernante", concluyó Davies.