•  |
  •  |
  • AFP


Los venezolanos celebran el quinto referéndum en los últimos 10 años, esta vez sobre una enmienda constitucional que abriría al presidente Hugo Chávez las puertas de un tercer mandato después de 2012 y que la oposición considera un ataque a la alternancia democrática.

Al mediodía, seis horas después de la apertura de las urnas, los centros electorales mostraban poca afluencia y la votación se realizaba con fluidez y sin contratiempos.

Como es habitual en Caracas, desde la madrugada del domingo se escucharon fuegos artificiales y repetidas veces sonó el toque de diana militar para animar a los electores a votar.

"En esta enmienda nos estamos jugando el destino del país. (...) Venezuela está marcando historia en América Latina con un nuevo constitucionalismo en lo que todo se consulta al pueblo", señaló el ministro de Comunicación, Jesse Chacón.

De ser aprobada, esta enmienda a la Constitución de 1999 eliminaría los límites de mandatos existentes para el presidente y todos los cargos de elección popular.

Actualmente, la Carta Magna limita a dos los periodos presidenciales consecutivos, lo cual implica que Chávez debería abandonar el poder a finales de 2012.

"Lo que está en juego hoy 15 de febrero, puede sintetizarse en un dilema que debe ser resuelto por el pueblo: seguir avanzando hacia el ejercicio pleno de la soberanía popular o la pretensión contrarrevolucionaria de ponerle frenos (...) Es del Hamlet de Shakespeare: ser (el Sí) o no ser (el No)", escribió Chávez en una columna publicada en la prensa.

Está previsto que las 33.000 mesas electorales instaladas en todo el país cierren sus puertas a las 18H00 locales. Un total de 140.000 efectivos militares garantizan la seguridad en estas oficinas de votación.

"Yo hubiese querido amanecer este domingo intentando resolver el problema de la basura, de la inseguridad, pero bueno nos metieron en este callejón del referéndum", señaló el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.

La oposición llama a votar
Pese a haber contado con menos medios materiales durante la campaña, los dirigentes opositores instaron a votar y pidieron al ejecutivo que a partir de este domingo se concentre en gobernar.

"Espero que mañana quede atrás este proceso electoral y estemos dedicados todos a gobernar este país que tantos problemas tiene", pidió el gobernador opositor del populoso estado Miranda, que incluye parte de Caracas, Henrique Capriles.

En el 23 de enero, barriada del oeste de Caracas donde el mandatario es muy popular y los opositores prefieren a menudo callar sus preferencias políticas, las filas frente a las oficinas de votación comenzaron pasadas las cuatro de la mañana.

"Creo en este proceso revolucionario. Pero votar hoy por esta enmienda no significa que Chávez vaya a quedarse toda la vida. Dependerá de si lo hace bien o mal", explicaba Jesús Madrid, economista de 52 años.

"Tenemos que buscar una renovación. El gobierno hizo cosas buenas pero ¿qué me dicen de la inseguridad, de la corrupción?", respondía Javier Solórzano.

El Sí parece tener ventaja
Los últimos sondeos divulgados esta semana daban una ligera ventaja al "Sí", pero los encuestadores no se atreven a hacer proyecciones porque el número de indecisos es muy elevado.

"La gente está esperanzanda, tranquila, quiere votar, quiere que le pregunten sobre los temas de interés nacional y por eso, esta democracia cada día está más sólida", dijo el alcalde del municipio caraqueño de Libertador, Jorge Rodríguez, del partido oficialista PSUV.

Según el CNE, más de 16 millones de venezolanos podrán ejercer su derecho al voto y unos 57.000 lo harán en 126 ciudades de diferentes países del mundo.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) podría dar los primeros resultados entre dos y tres horas después del cierre de la votación, pero no hará ningún anuncio hasta que no haya una tendencia irreversible.