Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Unos dos millones de musulmanes se concentraron este martes en el Monte Arafat para una jornada de recogimiento, uno de los principales ritos de la tradicional peregrinación a La Meca, en la que participa el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad.

Se trata de la primera ocasión en la que un presidente iraní participa en esta celebración, una de las principales del Islam. Ahmadinejad fue invitado por el rey Abdalá de Arabia Saudita.

Esta invitación se interpretó como un gesto simbólico entre dos países enfrentados en el pasado. En julio de 1987, las fuerzas del orden sauditas reprimieron con dureza una manifestación de peregrinos iraníes en contra de Estados Unidos e Israel, provocando más de 400 muertos. Arabia Saudita justificó esa acción en el hecho de que el peregrinaje a La Meca no debía servir como foro político.

En el Monte Arafat, ubicado a una decena de kilómetros de La Meca, el profeta Mahoma dio su último sermón hace más de 14 siglos.

Tras una jornada en la que los fieles se han dedicado a orar e implorar el perdón de Dios, el miércoles los peregrinos se desplazarán a Mina donde se celebrará el último de los ritos y el más peligroso de cuantos componen el hajj (peregrinaje): la lapidación de las tres estelas que simbolizan a Satán.

En años anteriores se produjeron avalanchas que dejaron centenares de muertos.