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  • AFP

Los líderes europeos del G20 acordaron que el Fondo Monetario Internacional (FMI) debe contar con al menos 500.000 millones de dólares para impedir futuras crisis financieras, indicó el primer ministro británico, Gordon Brown, en una conferencia de prensa, tras reunirse con otros representantes en Berlín. "Necesitamos una acción internacional para ayudar a los bancos de Europa Central y del Este, donde varios bancos de Europa Occidental están fuertemente expuestos", añadió Brown, y señaló que este problema podría ser resuelto por un FMI fortalecido.

En la declaración final de la cumbre, los líderes europeos llamaron específicamente a duplicar los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) "para permitirle ayudar a sus miembros de manera rápida y flexible cuando experimentan dificultades en su balanza de pagos". El FMI ha advertido varias veces que su capacidad de ayudar a miembros en dificultades podría agotarse si persiste la actual crisis económica. Japón ya ha anunciado que prestaría al FMI hasta 100.000 millones de dólares.

La canciller alemana, Angela Merkel, invitó a una reunión a sus colegas de Francia, Gran Bretaña, Italia, España y Holanda para dejar de lado recientes recelos y acercar posiciones antes de la cumbre del G20, que congregará el 2 de abril en Londres a los líderes de los principales países industrializados y emergentes.

Exige regulación de los mercados
Los líderes de las principales economías europeas cerraron filas en la capital alemana y coincidieron en la necesidad de que la próxima cumbre del G20 endurezca la regulación de los mercados, productos y actores financieros en respuesta a la crisis económica mundial. Asumieron que "todos los mercados, productos y actores financieros -incluidos los 'hedge funds' y otros núcleos privados de capital que puedan plantear un riesgo sistémico- deben ser sujetos a una apropiada vigilancia y regulación", según la declaración final del encuentro. Los "hedge funds", altamente especulativos y poco regulados, han sido acusados de aumentar la inestabilidad de los mercados y contribuir a la crisis mundial. Hasta ahora, los británicos parecían reacios a regularlos.

La cumbre del G20 debe asimismo aprobar sanciones para castigar a los paraísos fiscales y a otras "jurisdicciones no cooperativas", destacaron. Las principales potencias mundiales se hallan bajo presión para cumplir con las promesas realizadas en la cumbre del G20, en noviembre pasado en Washington, donde trazaron un plan para hacer frente a la crisis.

Pero la recesión en el mundo desarrollado ha empeorado desde entonces, y varios gobiernos lanzaron masivos planes de estímulo que han generado el temor a un aumento del proteccionismo y que obstaculizan un frente unido a nivel europeo. El jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, llamó a "pasar a la acción".

"Para sortear la crisis a corto plazo, sólo tomaremos medidas que mantengan las distorsiones a la competencia en un mínimo absoluto, y esperamos que los otros Estados del G20 se comporten de la misma manera", señalaron."Además nos abstendremos de adoptar cualquier medida proteccionista y trabajaremos para lograr un avance de las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el futuro cercano", añadieron.

Los presidentes de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE), el Eurogrupo y la Unión Europea (UE) también participaron en la cita de Berlín.