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  • AFP

Obama inició el segundo mes de su mandato prometiendo a los gobernadores estatales y expertos parlamentarios la liberación de los recursos del plan de estímulo a partir de este miércoles. Durante su intervención en la apertura de la "Cumbre sobre Responsabilidad Fiscal" en la Casa Blanca el mandatario también apuntó que reducirá el déficit presupuestario a la mitad. "Hoy me comprometo a reducir a la mitad el déficit que heredamos, hacia el final de mi primer mandato", precisó el presidente una semana después de haber promulgado el plan de relanzamiento de la economía de este país.

Su predecesor, George W. Bush, le heredó un déficit abrumador y desconocido desde la Segunda Guerra Mundial. La Oficina del Presupuesto del Congreso prevé una deuda para el ejercicio 2008-2009 de 1,2 billones de dólares, lo que representa un 8,3% del Producto Interior Bruto del país, aunque estas cifras eran válidas antes de que Obama lograra la aprobación del proyecto económico para grandes obras públicas, reducciones de impuestos y medidas de protección social.
 
Cuenta con supervisor
Después de su comparecencia, el mandatario nombró a su pareja presidencial, Joe Biden, para supervisar la puesta en marcha y el uso adecuado de los U$ 787.000 millones que forman parte del plan de reactivación económica de este país.  "El hecho de que le haya encargado esto al vicepresidente muestra lo imprescindible que es el que consigamos resultados" con el proyecto para hacer frente a la crisis económica, manifestó Obama.

De igual manera, informó la elección de Earl Devaney, actual inspector general del Departamento del Interior, como supervisor del gasto en obras públicas previsto en el plan para garantizar que el dinero de este proyecto de estímulo no se despilfarre y se emplee de manera transparente.
A través de Devaney, el gobierno "controlará el dinero de los contribuyentes con un rigor y una transparencia nunca vista", precisó Obama ante la cumbre de responsabilidad presupuestaria.

Presentará presupuesto para el año fiscal 2010
El martes el presidente estadounidense pronunciará su primer gran discurso delante de las dos cámaras del Congreso reunidas. Esta actividad y la presentación del presupuesto para el año fiscal 2010 mostrarán las sombrías perspectivas de la economía estadounidense, que sufre su peor crisis desde los años 30, aunque también será la ocasión de que Obama ofrezca más detalles sobre su política de reducción del déficit y sobre cómo piensa cumplir sus grandes promesas de campaña, principalmente la extensión de la cobertura médica a los 46 millones de estadounidenses que carecen de ella.

El presupuesto del 2010, que tendrá una proyección sobre los próximos diez años, fija como objetivo la reducción a la mitad de la deuda pública de aquí a finales de su presidencia en 2013. Obama defendió la necesidad de estos gastos a corto plazo aunque a largo plazo su gobierno hará todo lo posible para controlar el déficit, había afirmado el presidente en su mensaje radial semanal del sábado pasado. El objetivo se lograría mediante el incremento de los impuestos a las empresas y a los ricos y la reducción de los gastos de guerra, empezando por Irak, de donde Obama ha prometido retirar las tropas estadounidenses.

Asimismo, ese día en el Congreso, el presidente completará su programa al evocar la reforma del sistema de salud, el combate contra el cambio climático y la política exterior. Su voluntad de reforma en medio del mayor consenso político posible sobre temas tan difíciles en tiempos de crisis alienta cierto escepticismo. Obama consiguió el apoyo de algunos republicanos a su plan de reactivación, pero ahora los dirigentes republicanos locales están divididos sobre cómo usar los fondos.

El jueves de esta semana Obama presentará la primera versión del presupuesto estatal, después de haber logrado la aprobación del plan de estímulo económico, haber tomado medidas para reducir la oleada de embargos de viviendas y haber anunciado un plan de apoyo a los bancos.