Jorge Eduardo Arellano
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Costa Rica seguirá por fuera del Parlamento Centroamericano y buscará otras instancias para resolver conflictos regionales dentro del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE), dijo el canciller costarricense, Bruno Stagno, en declaraciones publicadas ayer martes.

“Desde la Convención de Viena, en 2006, Costa Rica planteó la reserva de ser parte del Parlamento Centroamericano. Sobre todo aclarando el punto de que la integración al Parlacén y a la Corte (Centroamericana) no podían ser obligatorias”, dijo Stagno a La Prensa Libre.

Costa Rica se niega a integrar el Parlacén y la Corte, aunque participó en los años 80 en las negociaciones que condujeron a su creación, dentro de los acuerdos para poner fin a las guerras civiles y estimular la integración.

“Para Costa Rica sería inaceptable verse obligada a ser parte del Parlacén, irrespetando el acuerdo pactado en Viena hace tres años, donde precisamente se marcó el punto de partida del interés en negociar el Acuerdo de Asociación, dejando claras las reglas básicas para ese momento cuando se dio el campanazo de salida”, agregó el canciller.

Stagno admitió que la UE prefiere que Costa Rica se sume al Parlacén, pero insistió en que San José tiene descartado dar tal paso.

“Creo que tenemos una posición jurídicamente muy sólida, política, no hay duda de nuestra posición. Vamos a tener que acordar un mecanismo para resolver las diferencias en jurisdicción”, dentro de las negociaciones del acuerdo con la UE, insistió.

El ingreso al Parlacén fue descartado por el Congreso y por la Corte Suprema de Costa Rica, por considerar que eso implicaría entregar parte de la soberanía. Además, los líderes políticos costarricenses consideran que ese Parlamento no presta utilidad, pese a los altos salarios de sus miembros.

El Parlacén, que se instaló el 28 de octubre de 1991, cuenta actualmente con 22 diputados de cada uno de sus países miembros: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

Con sede en Guatemala, el Parlacén se precia de ser “uno de los dos únicos parlamentos regionales en el mundo (además del Europeo), con legitimidad democrática plena, por la elección directa de sus diputados”.

Belice tampoco integra el Parlacén.