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El embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, anunció este martes que los combates en el este de Alepo habían llegado a su fin tras el inicio de una operación de evacuación de los combatientes rebeldes.

Los rebeldes "comenzaron a irse y después de eso cesaron las operaciones militares", declaró a periodistas. "Los combates en Alepo oriental terminaron", agregó Churkin.

Varios periodistas de la AFP en el barrio en poder de las fuerzas del régimen donde se desarrollará la evacuación no habían constatado, sin embargo, ningún movimiento poco antes de las 22H00 locales (20H00 GMT).

Numerosos autobuses vacíos que serán utilizados para la evacuación seguían estacionados cerca del barrio de Salahadin.

El embajador ruso salía de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad sobre la situación en esa parte de la ciudad del norte de Siria.

Ante el Consejo precisó que "los combatientes y los miembros de sus familias, así como los heridos, pasan actualmente por corredores en dirección a los lugares que eligieron, entre ellos Idleb".

El acuerdo sobre esta evacuación "concluyó hace algunas horas y está siendo aplicado (...), las personas parten", precisó Churkin. "En la última hora", insistió, "han cesado las actividades militares en Alepo oriental".

Un oficial rebelde había dicho más temprano a la AFP que se había alcanzado un acuerdo con Damasco, con el respaldo de Rusia y Turquía, para permitir la salida de los combatientes opositores con sus armas livianas.

Observadores internacionales

Por su parte, Estados Unidos pidió este martes el envío de observadores internacionales a Alepo para supervisar la evacuación de civiles tras informes de que las fuerzas del régimen sirio de Bashar al Asad habían ejecutado a numerosas personas durante los registros casa por casa.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, dijo en la reunión del Consejo de Seguridad que los observadores "supervisarían la evacuación segura de las personas que quieran irse pero que, justificadamente, temen (...) ser abatidos en la calle o enviados a alguno de los gulags de Asad".

Las Naciones Unidas lanzaron voces de alarma por los informes que indicaban que al menos 82 personas, entre ellas 11 mujeres y 13 niños, habían sido asesinadas en cuatro barrios de Alepo cuando todo indicaba que la batalla por el control de la ciudad parecía haber llegado a su fin.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió a Damasco y a sus aliados Rusia e Irán a "permitir urgentemente a los civiles que quedan a salir del área" urbana y suministrar ayuda a los civiles en la ciudad.

Siria se negó a que funcionarios de la ONU en Alepo supervisen las operaciones de sus fuerzas, pero Ban denunció que miles de civiles estaban en riesgo.

En las últimas 48 horas se ha producido "un casi completo colapso de las líneas de la oposición armada, lo que le permitió hasta ahora conservar apenas el 5% del territorio que tenían en la ciudad", aseguró Ban.

Antes del anuncio del embajador ruso, el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef) había pedido a los beligerantes en Siria que autorizaran la evacuación de miles de niños del este de Alepo, de los cuales un centenar está atrapado en medio de los combates en un edificio cercado.

"Según un médico de la ciudad, varios niños no acompañados o separados de sus familias, quizá más de 100, están bloqueados dentro de un edificio atacado en el este de Alepo", indica el comunicado de Unicef.

La agencia de la ONU solicita que todos los beligerantes "dejen que todos los niños sean evacuados inmediatamente y en seguridad" y dice estar lista para socorrerlos.