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  • AFP

Las fuerzas de seguridad de Bangladesh han encontrado en una zanja los cadáveres de 38 víctimas del motín de la guardia especial de fronteras (BDR) en el cuartel general de Dacca, señaló Sheikh Mizanur Rahman, jefe del equipo de rescate. El conflicto se desató tras una disputa por cuestiones salariales entre altos mandos del Ejército y miembros del BDR, una unidad paramilitar encargada de la protección fronteriza que cuenta con unos 70.000 hombres, que se sienten agraviados con respecto a sus "colegas" militares. El hallazgo eleva a 66 los muertos en el motín que finalizó anoche y tras el cual fueron detenidos 200 participantes. Aún no hay noticias de unos cien militares que permanecían como rehenes.

Miles de militares aceptaron deponer las armas ayer después de un discurso a la nación de la primera ministra Sheij Hasina que les instó a dejar las armas y regresar a los cuarteles. En Dacca, estado musulmán laico del sur de Asia, conmocionado desde hace dos años por una crisis política, la cólera aumentaba entre estos paramilitares, que reclamaban un aumento de sueldo, subvenciones para las comidas y más vacaciones. La negativa de los oficiales provocó la revuelta.

Entre los cadáveres se encontraba el del jefe de los BDR, el teniente general Shakil Ahmed, contra quien se sublevaron los amotinados, informó el director de los bomberos. Un funeral colectivo debía celebrarse una vez que se hubieran recuperado todos los cuerpos y el domingo será declarado día nacional de luto. "Procedimos a la detención de cerca de 200 miembros de los Bangladesh Rifles (BDR) que habían huido de sus cuarteles vestidos de paisano. Recibimos orden de detener a los amotinados", declaró Abdul Kalam Azad, portavoz del Batallón de Acción Rápida, la unidad de élite de las fuerzas de seguridad. De igual manera, Kalam informó que "registraron coches y camiones en busca de más soldados rebeldes" en puestos de control establecidos alrededor del cuartel general de los BDR y en todas las carreteras de salida de la capital.