Jorge Eduardo Arellano
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Las disculpas tardías presentadas el jueves por el obispo integrista Richard Williamson por unas declaraciones en las que negaba el Holocausto no satisfacen a los judíos ni al Vaticano y su presencia en Europa genera malestar.

Para el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, la declaración de Williamson, divulgada el jueves por la agencia de noticias católica Zenit.org, “no parece respetar las condiciones establecidas en una nota de la Secretaría de Estado del pasado 4 de febrero que le exige que se retracte absoluta, inequívoca y públicamente de su posición sobre el Holocausto”.

El “perdón” pedido por Williamson, resumido en una declaración de 15 renglones, difundido este viernes en cuatro idiomas en la página internet de la Fraternidad San Pío, no alivia las tensiones que ha generado el caso dentro y fuera de la Iglesia Católica.

Las controvertidas posiciones sobre el Holocausto del obispo británico, miembro del movimiento ultraconservador fundado por el integrista Marcel Lefebvre y a quien Benedicto XVI levantó la excomunión el pasado 24 de enero enero, desataron la ira de la comunidad judía mundial y la inusual y dura reacción de la canciller de Alemania, Angela Merkel.

En su “mea culpa”, difundido tras su regreso el miércoles a Inglaterra después de haber sido amenazado de expulsión en Argentina, Williamson “lamenta” haber dado sus opiniones negacionistas.

“Si hubiera sabido con antelación todo el daño y las heridas que han provocado, especialmente a la Iglesia, pero también a los supervivientes y seres queridos de las víctimas de la injusticia del Tercer Reich, no las habría hecho”, escribió.

“A la televisión sueca yo sólo di la opinión (yo creo... yo creo...) de alguien que no es un historiador. Una opinión formada hace veinte años, basada sobre las entonces pruebas disponibles y raramente después manifestada en público”, escribió.

Ni suficientes, ni verdaderas

“No son suficientes” “ni verdaderas”, comentó a la prensa italiana el rabino David Rosen, Presidente del Comité Judío Internacional para las Consultas Interreligiosas.

“No ha dicho ‘me he equivocado, mis opiniones eran falsas, me arrepiento, no lo haré más’. Son disculpas ingenuas”, agregó.

El obispo británico, que no emplea en su nota la palabra “Holocausto” ni “judíos”, ha sido acusado de ambiguo ya que no se retracta de sus tesis negacionistas.

Para algunos observadores, su “perdón” resulta más una artimaña sobre todo por el método con el que fue divulgado a través de una agencia católica cercana al movimiento ultraconservador Legionarios de Cristo.

“Desgraciadamente no se retracta de nada”, aseguró Dieter Graumann, Vicepresidente del Consejo Central para los judíos de Alemania, mientras un portavoz del Consejo Central de los Católicos Alemanes, calificó de “insatisfactoria” la declaración de Williamson.

La presencia del obispo lefebvrista en Europa suscita malestar a nivel de las instituciones europeas.

“El negacionismo es perseguido en la mayoría de los Estados europeos”, advirtió el comisario europeo para la Justicia, el francés Jacques Barrot, quien precisó que en su país negar el Holocausto se castiga hasta con la cárcel.

Dado que la legislación vigente resulta menos severa en otros países, todo parece indicar que Williamson va a poder circular libremente por el viejo continente.

“El problema no es Williamson, sino una fraternidad de fanáticos intolerantes, enemigos de la democracia”, advirtió el portavoz de los judíos alemanes Graumann.