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  • EFE

El número de casos retrasados en las cortes de inmigración estadounidenses alcanzó un nuevo récord histórico al llegar a 533,909 expedientes pendientes, según un informe presentado hoy.

De acuerdo a cifras dadas a conocer por el centro Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), de la Universidad de Syracuse, de Nueva York, el número de casos pendientes en este tipo de cortes se incrementó el 4,2 % en los últimos cuatro meses.

Al termino del año fiscal 2016, que finalizó el 30 de septiembre de 2016, esta organización reportó un total de 516,031 casos que esperaban ser cerrados en las cortes de inmigración, frente a los 456,216 reportados al acabar el año fiscal 2015.

El número de este tipo de casos se han incrementado considerablemente desde el año fiscal 2010, cuando se registraron 262.799 casos a nivel nacional, indicó TRAC.

“Los jueces no se dan abasto, las cortes están saturadas de personas que busca asilo político o tratan de evitar su deportación”, dijo a Efe Claudia Arévalo, abogada de inmigración con base en Tucson.

Los estados donde se reporta el mayor retraso son California, Texas, Nueva York, Florida y Virginia.

Según TRAC, el problema más acuciante se registra en los casos de mujeres con niños, que se incrementaron el 20 % por ciento en diciembre con respecto a los cuatro meses anteriores.

El retraso en este tipo de casos llegó a 102,332 en diciembre, con lo que se sobrepasó por primera vez los 100,000 casos por primera vez desde 2014, cuando se comenzaron a contabilizar.

Los casos de menores que llegaron a la frontera sin la compañía de un adulto también aumentaron notablemente, al situarse en diciembre pasado en 75,582, que, junto con los de las unidades familiares, representan el 33 % del total de expedientes retrasados en las cortes de inmigración.

Las cortes de inmigración tienen una orden del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de dar prioridad a los casos de niños y familias centroamericanos que ingresaron al país desde 2014.

Esta situación es reflejo de la nueva avalancha de unidades familiares y menores centroamericanos que llegan a la frontera en busca de un futuro mejor.

Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en los dos primeros meses del presente año fiscal 93,405 indocumentados fueron detenidos al intentar cruzar la frontera, de los cuales 14,128 eran menores sin la compañía de un adulto y 28,691 formaban parte de unidades familiares.

En el caso de los menores estas cifras suponen un aumento del 34 % en relación al mismo periodo del año fiscal pasado pero, sobre todo, del 60 % sobre el de 2014, cuando la propia Administración del presidente Barack Obama reconoció que tenía dificultades para atender la "crisis humanitaria" que supuso este fenómeno.