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Tras 17 días de pesquisas, la policía asaltó una vivienda en el barrio periférico de Esenyurt en Estambul, donde detuvo al presunto autor del ataque en Estambul, Abdulkadir Masharipov, junto a un ciudadano iraquí y a tres mujeres de diferentes países africanos.

El gobernador de Estambul, Vasip Sahin, confirmó ante la prensa que Masharipov es ciudadano uzbeko, nacido en 1983, y que “hay muchos indicios” de que entró de forma ilegal en Turquía en enero de 2016 a través de la frontera oriental.

“Al menos está claro que ‘el atentado’ se cometió en nombre del Estado Islámico”, agregó Sahin en declaraciones recogidas por la agencia semipública Anadolu.

Según el gobernador, el detenido ya ha reconocido la autoría de la masacre, cometida en la conocida discoteca Reina.

HUELLAS COINCIDEN

Las huellas dactilares recogidas en ese lugar coinciden con las de Masharipov, quien al ser detenido en una vivienda tenía consigo dos pistolas, una de ellas de aire comprimido, 197,000 dólares, dos drones y diversas tarjetas telefónicas.

Sahin confirmó que el uzbeko no usó las armas al ser detenido y que no hubo tiroteo.

Las fotografías distribuidas por numerosos medios turcos justo después de la detención mostraban al detenido con moratones en la cara y manchas de sangre en su ropa, y según el diario “Hürriyet” Masharipov se había “resistido” a la detención.

El periódico asegura que las tres mujeres en la casa eran de Egipto, Somalia y Senegal, y tenían entre 26 y 27 años.

BIEN FORMADO

Según “Hürriyet”, que cita a fuentes policiales anónimas, el detenido, que habla ruso, árabe, turco, chino y uzbeko, se había entrenado durante dos años en Afganistán y Pakistán. 

“Es un terrorista muy bien formado”, confirmó Sahin, quien desmintió las informaciones aparecidas en la prensa turca según las cuales durante la operación también se hallaba en casa el hijo de Masharipov, de cuatro años de edad.

Unos 2,000 agentes de la policía turca observaron más de 7,000 horas de grabaciones de video para rastrear al terrorista y detuvieron a 50 personas durante registros en 152 diferentes casas, detalló Sahin sobre los esfuerzos policiales.

El supuesto terrorista vivía primero en Konya, ciudad en Anatolia central, y el 16 de diciembre se trasladó a Estambul para cometer dos semanas más tarde el atentado en el club Reina, uno de los locales de ocio más famosos y más caros de la ciudad, donde antes de entrar mató a un vigilante en la puerta.