•  |
  •  |
  • AFP

Los militares de Guinea Bissau mataron hoy a tiros al presidente del país, Joao Bernardo Vieira, cuando huía de su casa horas después de la muerte en un atentado con bomba del jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas, el general Tagmé Na Waié, según fuentes castrenses.

Para el ejército el asesinato del presidente "no es un golpe de Estado", afirmó el capitán de fragata José Zamora Induta, el mismo que con anterioridad dio a conocer la muerte del jefe de Estado a manos de militares y le culpó del fallecimiento del general en un atentado con bomba el domingo. "El general estaba en su oficina cuando estalló la bomba. Resultó gravemente herido y no sobrevivió", anunció el jefe de gabinete, teniente coronel Bwam Nhamtchio.

Vieira "era uno de los principales responsables de la muerte de Tagmé", afirmó Zamura Induta. Después de lo ocurrido, oficiales de alto rango del Estado Mayor aseguraron en un comunicado que el ejército respetará "la orden constitucional y la democracia".

Según el presidente senegalés, Abdulaye Wade, la esposa del difunto presidente guineano está "sana y a salvo" en la embajada de Angola en Bissau.

Desconfianza entre las dos partes
Había una gran desconfianza entre el jefe del Estado Mayor y el Presidente, quien era muy criticado por Tagmé Na Waié. A principios de enero, el general Na Waié afirmó haberse librado de un intento de asesinato del que acusó al clan presidencial. El 23 de noviembre, un grupo de militares perpetró un ataque nocturno contra la residencia del Presidente, en el que murieron dos de sus guardias. Vieira reprochó entonces al general Na Waié que no hubiese intervenido.

Joao Bernardo Vieira, alias "Nino", de 69 años, pasó prácticamente 23 años al frente de Guinea Bissau, una antigua colonia portuguesa situada entre Senegal y Guinea Ecuatorial. Había sido reelegido a la Presidencia en 2005, seis años después del fin de una guerra civil de 11 meses (1998-99) que lo apartó del poder.

Duelo nacional y condena
El gobierno guineano decretó siete días de duelo nacional y pidió a la fiscalía una "comisión de investigación" sobre lo sucedido. Con la muerte de Vieira "es la democracia la que ha sido asesinada", declaró el secretario ejecutivo de la Comunidad Económica de Estados de Africa Occidental, Mohamed Ibn Chambas. También la Unión Africana (UA) "condenó" este "acto criminal".

Portugal, que condenó "con vehemencia" el asesinato, dice estar "dispuesto a ayudar a las autoridades" de Guinea Bissau a "mantener el orden y la tranquilidad", según el primer ministro José Sócrates. La antigua metrópoli convocó una "reunión de urgencia" de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), integrada por Angola, Brasil, Cabo Verde, Guinea Bissau, Mozambique, Portugal, Santo Tomé y Príncipe y Timor Oriental.

El primer ministro de Guinea Bissau, Carlos Gomes Junior -nombrado tras las elecciones legislativas pese a sus divergencias con el presidente- reunió de urgencia a su gobierno y creó una célula de crisis, informó una fuente gubernamental.

Estados Unidos condenó el asesinato del presidente y del general, hizo un llamamiento a la calma y "llamó a los líderes guineanos a respetar la Constitución". El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, y varios Estados africanos hicieron lo propio. Golpes de Estado, intentonas golpistas y sublevaciones han marcado la historia de Guinea Bissau desde su independencia de Portugal en 1974.