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El Gobierno de Estados Unidos espera tener terminado el polémico muro fronterizo con México en un plazo de dos años, aseguró el secretario de Seguridad Nacional (DHS), el general John Kelly, en una entrevista con la cadena Fox.

"El muro se construirá donde se necesite primero, y luego lo completaremos. (...) Realmente espero tenerlo todo hecho en los próximos dos años", dijo Kelly en la primera entrevista desde que asumió el cargo el pasado 20 de enero, que tuvo notable repercusión tras emitirse a última hora del miércoles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la semana pasada una orden ejecutiva para iniciar en "meses" la construcción del muro en la frontera, una obra que, en su opinión, acabará con la inmigración ilegal y el narcotráfico.

El tema de la construcción del muro y la insistencia de Trump en que será México, de una forma u otra, el que pagará su coste ha generado una importante crisis con el país vecino, cuyo presidente, Enrique Peña Nieto, canceló el viaje que tenía previsto a Washington.

COSTO DEL MURO

"Estamos examinando el tema del dinero", aseguró Kelly, quien dijo ser optimista sobre ese aspecto y consideró que "la financiación llegará con relativa rapidez".

La Casa Blanca está trabajando con el liderazgo republicano del Congreso para aprobar una partida de gasto adicional destinada a financiar la construcción del muro en los casi 2,000 kilómetros que aún restan por vallar y también para que autorice los trabajos para llevar a cabo esta labor.

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Kelly aseguró tener "una buena idea" sobre la construcción del muro y explicó que viajará a menudo a la frontera para tratar de primera mano con los agentes fronterizos aspectos referentes a la protección de la frontera.

"Son quienes se ensucian todos los días haciendo el trabajo de la nación", dijo Kelly acerca de la Patrulla Fronteriza, según el DHS.

Kelly visitó este miércoles la frontera con México para estudiar la construcción del muro, una de las promesas más importantes que hizo Trump durante su campaña presidencial.

El secretario se reunió en la ciudad de Weslaco (Texas), a unos catorce kilómetros de la frontera, con el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, y también recibió los últimos informes de las operaciones llevadas a cabo en la región texana del Valle del Río Grande, uno de los principales puntos de cruce.

En ese enclave del sur de Texas ya existe el muro y diariamente la Patrulla Fronteriza reporta un promedio de mil detenciones de indocumentados.

La región es la segunda zona con más muertes de indocumentados, después del desierto de Arizona; también es la frontera con más puentes internacionales, ya que la colindancia con Tamaulipas (México) tiene 17 cruces binacionales y dos ferroviarios.

SOCIO COMERCIAL

Durante el encuentro en la sede regional del DPS de Texas, Abbott se refirió a la importancia de preservar el desarrollo económico en la poblaciones de la zona fronteriza mientras se mantiene la seguridad.

"México es nuestro mayor socio comercial y creo que debemos asegurarnos para que podamos continuar con esta relación comercial que ha demostrado ser muy efectiva", apuntó el gobernador.

Después de la reunión, Kelly y Abbott sobrevolaron en helicóptero parte de la frontera que separa Estados Unidos y México con el director regional de la Patrulla Fronteriza, Manuel Padilla, quien relató a ambos situaciones que sus agentes enfrentan a diario.

DURAS LLAMADAS

Por su parte Donal Trump, presidente de Estados Unidos, admitió que está siendo "duro" y lo seguirá siendo en sus llamadas con otros líderes internacionales, ya que a su juicio, el resto de países "se han aprovechado" hasta ahora de EE. UU. y "eso no va a ocurrir más".        

"Cuando oigan sobre las duras llamadas telefónicas que estoy teniendo, no se preocupen", comentó Trump durante su intervención en el Desayuno Nacional de Oración, un acto que mezcla política y religión, y que se celebra tradicionalmente en Washington el primer jueves de febrero.

"Son duras, tenemos que ser duros. Es hora de que seamos un poco duros", subrayó Trump al anotar que hasta ahora "prácticamente todas las naciones del mundo se han aprovechado" de EE. UU. y prometió que "eso no va a ocurrir más".

En las últimas horas se han filtrado detalles controvertidos sobre sus recientes conversaciones telefónicas con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull.

Trump amenazó a Peña Nieto con enviar tropas a México para combatir a los "bad hombres", lo que fue desmentido categóricamente por el gobierno mexicano.