•   París, Francia  |
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  • EFE

Un empresario francés reclama 45 millones de euros a la plataforma tecnológica Uber después de que un fallo informático permitiera estar informado a distancia de sus desplazamientos, levantara las sospechas de infidelidad de su esposa e impulsara su divorcio, informó hoy el diario “Le Figaro”.

El Tribunal de Grasse, en la Costa Azul, celebrará su primera audiencia el próximo mes. El hombre tomó prestado el móvil de su mujer para solicitar un trayecto a la aplicación desde su propia cuenta, pero una vez desconectado, ese teléfono siguió recibiendo notificaciones de los desplazamientos del empresario.

Los detalles de sus pedidos, con el nombre del chófer, la hora de llegada o la matrícula, iban apareciendo en el iPhone de la mujer, sin que el empresario estuviera al tanto.

“Uber no comenta públicamente casos individuales, especialmente este que ese encuentra en el marco de un proceso de divorcio”, indicó al diario un portavoz de la firma.

Pero el error detectado, según “Le Figaro”, no se limita a la denuncia mencionada, dado que la recepción de notificaciones de una cuenta Uber que se habría conectado alguna vez desde otro dispositivo afecta a las versiones iOS anteriores a la actualización del pasado 15 de diciembre, aunque no a los Android.

Las notificaciones no dan acceso a los datos más precisos, como la geolocalización en tiempo real o el destino exacto, pero sí permiten saber a distancia cuándo se reclama el servicio, indica el diario.

Problemas en Bolivia

La empresa multinacional de transporte Uber desembarcó en La Paz con una tajante prohibición del gobierno de la capital boliviana, que empezó a aplicar sanciones a sus conductores, dijo este miércoles un alto funcionario municipal.

Al menos tres vehículos de Uber “han sido sancionados con 100 bolivianos (unos 15 dólares, de multa) y el decomiso de sus placas”, informó Luis Olinden, secretario de Movilidad de la alcaldía de La Paz.

Según el alcalde de La Paz, Luis Revilla, Uber no puede operar "porque, más allá de que el servicio sea contratado por internet, es un servicio de transporte de pasajeros y, por tanto, tiene que estar sujeto a una reglamentación que en este momento no existe".

Uber lanzó su aplicación en Bolivia el lunes pasado.

Las empresas de taxis, que pagan impuestos y están reguladas por la alcaldía de La Paz, aunque no emiten factura, no se han pronunciado todavía al respecto.

El gobierno municipal y los responsables locales de Uber "acordamos que deberíamos tener reuniones con una agenda priorizada para poder reglamentar su ingreso, pero además, tener en claro cómo funcionan ellos como operadores o prestadores de una tecnología", explicó Ramiro Burgoa, jefe de la Unidad de Movilidad de la comuna local.

La llegada de Uber causó numerosas protestas en países de la región, como Brasil o Chile. Las últimas de ellas fueron en Costa Rica y Argentina, donde los taxistas pretenden prohibir sus operaciones.