elnuevodiario.com.ni
  •  |
  •  |
  • AFP

El Congreso estadounidense se dispone a aprobar esta semana un proyecto de ley de presupuesto de gasto corriente para 2009 que recorta programas de ayuda exterior y afecta con medidas proteccionistas a socios como México. El paquete, de unos 410.000 millones de dólares, corresponde al gasto público para que el gobierno estadounidense continúe operando durante este año.

Este plan presupuestario, que debe ser aprobado por el Congreso antes del viernes, también plantea reducir a casi la mitad los fondos de la Cuenta del Milenio, CRM, de 1.500 millones a unos 875 millones. La CRM es un programa lanzado en la anterior administración del presidente George W. Bush, de ayuda a países pobres. Países como Paraguay o Nicaragua se han beneficiado de sus fondos, aunque éste último vio suspendida la ayuda a fines del año pasado tras irregularidades en sus comicios municipales.

El gobierno Obama presenta como imprevisible este recorte para contribuir a la lucha contra la recesión económica, mediante un aumento de más 8% del gasto público. La oposición lo ha criticado abundantemente por considerarlo una tapadera de gastos inútiles, destinados a satisfacer los distritos electorales demócratas.

Para América Latina, el recorte de programas puede significar  una señal de cierto proteccionismo, que ya tuvo un primer ejemplo con la cláusula "Compre Estadounidense", aprobada dentro de su reciente plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares. El paquete de 410.000 millones de dólares, denominado "ómnibus" porque agrupa el gasto de diferentes sectores, incluye una cláusula que rescinde la posibilidad para los camiones mexicanos de cruzar la frontera libremente.

La cláusula estipula que los fondos públicos para la agencia que se encarga de la seguridad vial no podrá "continuar, promover o permitir de ninguna manera un programa (...) que permita a compañías de transporte mexicanas operar más allá de las zonas comerciales en la frontera". Unos 500 camiones mexicanos consiguieron a partir de 2007, tras casi 15 años de lucha, cruzar libremente la frontera de acuerdo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Hasta entonces sólo podían descargar en una zona de 20 millas dentro del territorio estadounidense. El gobierno estadounidense autorizó finalmente ese programa piloto para aquellos camiones que cumplían con todas las normas ambientales y de seguridad, pese a la oposición de los sindicatos transportistas. El gobierno mexicano no oculta su malestar por esa posible marcha atrás, en una lucha que se remonta como mínimo a la firma del TLCAN en 1994. México advirtió a finales de 2008 que está dispuesto a volver a presentar una demanda ante los paneles comerciales del TLCAN, como ya hizo en el pasado.

En Colombia cambiarán distribución interna de los recursos
El Plan Colombia también se verá afectado por el programa presupuestario, que cuenta destinar 545 millones de dólares para la cooperación antidrogas con dicho país. Aunque fuentes legislativas demócratas aseguraron que el monto global es prácticamente el mismo, cambia su distribución interna.

Se destinarán más fondos a los programas sociales y de reinserción. Al mismo tiempo, el texto endurece las condiciones de ayuda, y pide al departamento de Estado que informe regularmente al Congreso sobre el respeto a los derechos humanos en Colombia. El departamento de Estado deberá comprobar, por ejemplo, que "el gobierno de Colombia está desmantelando las redes paramilitares", y que "ha cortado vínculos" con ellas, según el texto. El plan ómnibus, finalmente, recorta ligeramente la ayuda de 315 millones de dólares destinada en los presupuestos anteriores a la lucha antinarcóticos en los países andinos.