EFE
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El Gobierno de Chile ofreció ayer un acto de reconocimiento a los bomberos de países de la Unión Europea que colaboraron en el combate contra los devastadores incendios que asolaron varias regiones del país en las últimas semanas.

"Gracias por la entrega. El espíritu demostrado nos dio fuerza", dijo el ministro chileno de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, durante la ceremonia en la que además fueron despedidos 180 brigadistas de España, Francia y Portugal, que tras terminar su labor emprenderán en las próximas horas el regreso a sus países.

Destacó además que fueron más de 600 especialistas y bomberos que llegaron a Chile a combatir los incendios, destacando que se trata de "un aporte inédito en nuestra historia. Nos vamos a encargar por medio de nuestras embajadas a convocar ceremonias similares a esta", agregó en alusión a los grupos que ya han regresado a sus países.  

También colaboraron en la lucha contra las llamas bomberos de Panamá, Brasil, Argentina, Colombia, Perú, México, Venezuela y Japón, entre otros países.

"Esta ayuda forjará relaciones mucho más íntimas con ustedes y el resto de los países que participaron", dijo el canciller chileno, que también agradeció la colaboración de organismos como Naciones Unidas y la Cruz Roja, mientras que Alemania, China y Corea del Sur, entre otros países, aportaron económicamente.

El comandante de la brigada española, Vicente Franco, agradeció el homenaje y afirmó que el aprecio que les brindó la gente ha sido de las experiencias más emotivas que han vivido.

"Las muestras de agradecimiento que hemos recibido no tienen precio. En todos los sitios recibíamos muestras de gratitud sinceras y profundas", dijo. "Se los digo de corazón, en algunos sentidos, nos han dado ustedes mucho más de lo que nosotros les hemos dado", añadió.

"Llegamos como amigos, nos vamos como hermanos", sentenció Vicente Franco.

En las últimas semanas varias regiones de Chile fueron el escenario de una oleada sin precedentes de incendios forestales que causaron la muerte de 11 personas, dejaron más de 7,000 damnificados y destruyeron más de 1,600 viviendas en el centro y sur del país.