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Corea del Norte disparó ayer un misil balístico que cayó en el mar de Japón, una "provocación", según el gobierno surcoreano, destinada a poner a prueba la respuesta del nuevo presidente norteamericano Donald Trump.

La reacción del mandatario no se hizo esperar y Trump dijo apoyar al "100% a Japón", cuyo primer ministro Shinzo Abe calificó de "absolutamente intolerable" el lanzamiento del cohete frente a las costas de su país.

El misil fue disparado en dirección del mar del Japón a las 7:00 de la noche (hora local) desde la base aérea norcoreana de Banghyon en la provincia de Pyongan del Norte, indicó el ministerio de Defensa surcoreano.

Tras una trayectoria de unos 500 kilómetros hacia el este, el misil cayó en el mar, precisó un portavoz del ministerio, agregando que queda por determinar de qué tipo de misil balístico se trató.

"Parece que el lanzamiento de hoy estaba destinado a llamar la atención a través del desarrollo de las capacidades nucleares y misilísticas" de Corea del Norte, comentó el vocero. "También creemos que se trata de una provocación armada para probar la respuesta del nuevo gobierno norteamericano bajo la presidencia de Trump".

La agencia de noticias Yonhap indicó que los militares surcoreanos sospecharon inicialmente que se trató de un misil de rango intermedio Musudan, aunque luego se inclinaron hacia la posibilidad de un misil de tipo Rodong, cuyo alcance oscila entre 900 y 1,500 kilómetros según la carga que transporte.

En octubre pasado, Pyongyang había probado misiles Musudan en dos oportunidades, ambos disparados desde la misma base aérea de Banghyon.

Reacción

El disparo de misil ocurrió mientras Trump se encontraba en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, junto al primer ministro japones, Shinzo Abe, con quien jugó al golf tras las reuniones de trabajo en Washington.

"Quiero que todo el mundo comprenda y sea consciente del hecho que Estados Unidos está detrás de Japón, su gran aliado, en un 100%", dijo Trump.

Durante la visita de Abe a Estados Unidos, Washington reafirmó su compromiso a garantizar la seguridad del aliado asiático.

Por su parte, Abe dijo que el lanzamiento del misil era "absolutamente intolerable" y urgió a Corea del Norte a "respetar plenamente" las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU al respecto.