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Los secretarios norteamericanos de Estado y Seguridad Interior, Rex Tillerson y John Kelly, visitarán Ciudad de México el 23 de febrero en medio de la fuerte tensión provocada por la insistencia del presidente estadounidense Donald Trump en que México pague su polémico muro fronterizo.

Criticado por una parte de la sociedad mexicana, que lo acusa de no haberse mantenido suficientemente firme ante la nueva administración estadounidense, el gobierno mexicano aseguró que este viaje tiene como propósito avanzar en el establecimiento de “una relación respetuosa, cercana y constructiva entre ambos países”.

México y Estados Unidos viven su peor crisis diplomática en décadas, debido al muro que Trump quiere construir en la frontera común para impedir el paso de migrantes sin papeles y que pretende, a toda costa, que sea pagado por el gobierno mexicano.

Imponer Aranceles

En el terreno económico, desde su llegada a la Casa Blanca, el magnate amenazó con imponer aranceles a las importaciones mexicanas para costear la valla fronteriza, bloquear las remesas que envían los mexicanos y salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) que Estados Unidos firmó con México y Canadá.

Destino de más del 80% de las exportaciones mexicanas, Estados Unidos es el primer socio comercial de México.

Pese a todo, Peña Nieto y Trump, que ya se habían reunido en México cuando el estadounidense era aún candidato a la presidencia, mantuvieron una conversación telefónica el 27 de enero en la que acordaron mantener un “diálogo” entre ambos países.

Este se inició la semana pasada, cuando el canciller mexicano, Luis Videgaray, se reunió con Tillerson y Kelly en Washington.

En Washington, Videgaray les había pedido a ambos respeto a los derechos de los mexicanos que viven en Estados Unidos y detener el tráfico de armas y dinero en efectivo que termina en manos de cárteles mexicanos.

Los secretarios de Estado y de Seguridad Interior, cuya agenda se dará a conocer en los próximos días, mantendrán reuniones con diversos funcionarios del gobierno de México, informó el ministerio de Relaciones Exteriores mexicano en un breve comunicado.

Gobierno débil

Una parte de la sociedad mexicana considera que el gobierno de Peña Nieto mantiene una postura débil frente a las exigencias de Trump.

Así, el domingo miles de mexicanos salieron a las calles de la capital y otras grandes ciudades del país para protestar contra Trump y su proyecto de muro fronterizo, pero también para criticar la reacción del presidente mexicano.

“Fuera Peña”, “Peña vendido”, se leía en algunas de las pancartas junto a cientos de banderas mexicanas que ondeaban sus colores verde blanco y rojo.

El año pasado, México deportó a 147,370 migrantes frente a los 80,900 deportados en 2013, según cifras gubernamentales.