•   Buenos Aires, Argentina  |
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  • EFE

Una treintena de personas ha perdido la vida durante la última semana en dos accidentes de autobús en Argentina. A falta de soluciones definitivas contra la mortalidad en la carretera, un autocar recorre el país para brindar cursos de seguridad vial para conductores.

Un aula móvil totalmente involucrada con las nuevas tecnologías que instruye, en directo, a actuar ante posibles incidentes cotidianos en el ajetreado tráfico de Buenos Aires, en el caso de los conductores de transporte urbano, o con especial hincapié en las posibles distracciones frecuentes en tramos monótonos, en el caso de conductores de viajes de larga distancia.

"Hay una amplia gama de conocimientos y elementos que un conductor posee para predecir las maniobras, ya sean suyas como de los conductores que están a su alrededor", recalcó Néstor Stuggert, encargado de las aulas tecnológicas impartidas por la Asociación para la Educación y Formación de los trabajadores del Transporte de Pasajeros (AEFTP) argentina.

Stuggert y su equipo ahondan en lo que, para ellos es lo más importante: que los propios conductores reafirmen "su vocación de transportar gente de forma segura", declara.

Esclarecer el término "prevención" o enseñar a "imaginar lo que puede llegar a venir" es el reto al que se enfrentan los instructores de estos cursos, que se realizan semanalmente en Buenos Aires, y con los que los conductores aprenden de una forma personalizada cómo actuar, por ejemplo, ante los puntos negros.

Para ello, utilizan sistemas de software y hardware para la informatización de estas clases.

"Los alumnos contestan a través de sus 'tablets' a todo el contenido teórico y práctico de lo que hayan ido aprendiendo en sus diferentes lecciones y capacitaciones específicas de cada área, como puede ser conducción, prevención vial, legislación vial, psicología aplicada a la conducción...", indicó el docente.

Con el vehículo detenido, los alumnos observan cómo se sucede el tráfico a su alrededor, y gracias a lo cual, como expresó el profesional de seguridad vial, "los conductores de transporte público de pasajeros tienen un conocimiento mucho más amplio de lo que podrían tener en una capacitación simple".

"Con esto están ampliando su margen de conocimiento, su límite de conocimiento, y permiten tener una visión global cuando están realizando su trabajo", subrayó.

Los profesores controlan en todo momento aquello que los alumnos contestan en los test, pueden ver los fallos de forma automática, lo que les da una ventaja a la hora de conocer qué "manías" de los conductores "más veteranos", así como "qué les costó más aprender a los más novatos".

Este sistema crea una "retroalimentación constante" entre el conductor y el docente, y es lo que en un futuro recordarán con el fin de hacer de las carreteras y calles argentinas un lugar de tránsito más seguro.

Solo en la última semana, dos accidentes de autobuses más de una treintena de muertos y numerosos heridos, el más reciente fue el ocurrido el pasado viernes, un choque frontal de dos autocares de media distancia dejó al menos 12 fallecidos y 24 heridos en la provincia de Santa Fe (este), y todavía se siguen investigando las causas que lo provocaron.

Hace hoy una semana, la madrugada del pasado sábado 18, un accidente de un autobús que trasladaba a 40 pasajeros desde Mendoza (oeste) con destino a Chile, dejó 19 fallecidos y 22 heridos.

Como resultado de la tragedia, en la que quedaron heridos varios de los niños que viajaban en el autocar, el chófer quedó detenido acusado de conducir "a alta velocidad" por una zona de montaña.

Según el procurador de la Corte provincial, Alejandro Gullé, el microbús viajaba a 100 kilómetros por hora en un tramo donde la máxima es de 40 y no cumplió con las señales viales.