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  • EFE

Los yihadistas asestaron este sábado un duro golpe a las fuerzas del régimen sirio con un ataque simultáneo contra dos cuarteles de la ciudad de Homs, en el oeste del país, donde más de 40 de sus efectivos perdieron la vida, incluido un alto mando militar de la zona.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que al menos 42 miembros de las fuerzas de seguridad sirias fallecieron en los dos ataques, que tuvieron lugar a primera hora de hoy.

La ONG detalló que al menos 30 uniformados perecieron en el primer ataque contra una sede de la Inteligencia militar en el barrio de Al Mahatta, en el centro de la ciudad, donde se desencadenaron enfrentamientos y hasta tres terroristas suicidas hicieron estallar la carga explosiva que llevaban adosada al cuerpo.

Mientras, otros doce efectivos de las fuerzas de seguridad perecieron en un segundo ataque contra una sede de los servicios secretos civiles, en el barrio de Al Guta, al norte de Al Mahatta.

El Observatorio describió que, desde primera hora de la mañana, se escucharon disparos y explosiones en la ciudad de Homs, ubicada al norte de la capital, Damasco, y que se encuentra casi en su totalidad controlada por las autoridades sirias.

Por su parte, la agencia de noticias oficial, SANA, rebajó el número de muertos a 32 y cifró en 24 los heridos que están recibiendo tratamiento en los hospitales, según el gobernador de la provincia de Homs, Talal al Barazi.

Al Barazi dijo en declaraciones a esa agencia que "las victorias del ejército sirio han dañado a los grupos terroristas y los han hecho enloquecer y por ello realizaron este acto terrorista cobarde (...) en un intento desesperado de vengarse de los sirios y de los aparatos de seguridad".

SANA detalló que los dos ataques fueron llevados a cabo por seis terroristas suicidas que, de forma simultánea, hicieron explotar sus cargas explosivas en dos centros de las fuerzas de seguridad en los barrios de Al Mahatta y Al Guta.

Tanto el Observatorio como SANA informaron de la muerte en estos atentados del jefe de la Inteligencia militar de Homs, identificado como Hasán Daabul.

Por su parte, el Organismo de Liberación del Levante, agrupación creada en torno a la exfilial siria de Al Qaeda, aseguró a través de internet que cinco combatientes suicidas irrumpieron en los dos cuarteles e hicieron explotar el cinturón de explosivos que llevaban adosado al cuerpo.

Ese paraguas de grupos yihadistas destacó que entre las víctimas hay oficiales de alto rango de las fuerzas de seguridad sirias, incluido Daabul, cuya fotografía fue difundida a través de la cuenta de Telegram del Organismo de Liberación del Levante.

Añadió que, después de los dos primeros ataques, otras bombas estallaron en puestos de control de las fuerzas del régimen en Homs mientras los heridos estaban siendo rescatados, lo cual provocó más víctimas, entre muertos y heridos.

Las facciones islamistas reunidas en torno al antiguo Frente al Nusra tienen presencia en la provincia central de Homs, fronteriza con Irak y de la que la ciudad homónima es capital, al igual que el grupo terrorista Estado Islámico (EI).

El EI ha conquistado varias áreas del este de la región tras una ofensiva lanzada el pasado diciembre, incluida la ciudad monumental de Palmira, que los yihadistas volvieron a controlar ocho meses después de que el régimen sirio les arrebatara el control de la simbólica localidad y sus ruinas grecorromanas, patrimonio mundial de la UNESCO.

La urbe de Homs está completamente en manos de las fuerzas gubernamentales menos el barrio de Al Waer, que se encuentra rodeado por el ejército ya que en su interior todavía permanecen algunos rebeldes sirios y sus familiares.

Homs fue escenario de una de las mayores batallas de la guerra siria entre los insurgentes y las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, que han conseguido imponer su autoridad sobre la mayor parte de la ciudad, después de bombardear y destruir los barrios que habían sido tomados por los rebeldes en 2012, como Al Waer.