•  |
  •  |
  • Edición Impresa

La Casa Blanca recibió ayer las propuestas del Pentágono para intensificar la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico en Irak y Siria, para darle su propia impronta a una batalla que comenzó hace dos años y medio.

"La Casa Blanca comenzará a analizar las recomendaciones", precisó a la AFP un alto funcionario, que pidió mantenerse en el anonimato.

Durante la campaña electoral, Donald Trump, no se privó de mofarse de los generales estadounidenses y de la lentitud de los progresos militares contra el EI en Irak y Siria.

El 28 de enero, ocho días después de su asunción, el presidente Donald Trump publicó un decreto en el que daba 30 días al Pentágono para preparar un nuevo plan para acelerar la lucha contra el EI.

Dos años y medio después de iniciados los ataques aéreos estadounidenses en Siria e Irak, los yihadistas islámicos han perdido más de la mitad del territorio que ocupaban en Irak y más de un cuarto en Siria.

Pero todavía no han sido expulsados ni de Mosul, la ciudad iraquí en la que simbólicamente proclamaron su "califato", ni de Raqa, su capital de facto en el este de Siria.

Entre las alternativas que tiene la nueva administración están: aumentar el número de asesores militares estadounidenses en Siria e Irak o autorizar el envío de soldados para que participen directamente en los combates contra los yihadistas.

El expresidente Barack Obama se opuso categóricamente a esta última posibilidad. Sin embargo, envió más de 5,000 militares para entrenar y asesorar a las tropas iraquíes. Alrededor de 500 asesores estadounidenses se encuentran en Siria.

Lea además: El Óscar se enfocó tanto en política que descuidó la ceremonia, criticó Trump

Decisiones clave

El general Joe Votel, jefe de las tropas estadounidenses en Medio Oriente, no descartó la semana pasada durante una visita sobre el terreno la posibilidad de aumentar el número de efectivos militares en Siria.

"Puede que nos veamos obligados a soportar una carga mayor", dijo.

Mientras la coalición internacional puede apoyarse en Irak en las fuerzas controladas por el gobierno de Bagdad, la situación es mucho más complicada en Siria. Además, no ha decidido todavía quién debe tomar Raqa.

La mayor parte de las conquistas territoriales logradas a costa del EI fueron realizadas por milicias kurdas, que se aliaron con facciones árabes para formar las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).

La administración Trump podría decidir aportar un mayor apoyo a las FDS, sobre todo entregándoles armas más sofisticadas que las armas ligeras y los blindados que les han dado hasta ahora.

Las FDS demostraron su eficacia a los estadounidenses, sobre todo al tomar en agosto de 2016 Minbej, una ciudad clave del norte de Siria.

Pero Turquía, aliada estratégica de Washington en la región, estima que esa alianza no es más que una pantalla de las milicias kurdas YPG, que Ankara considera una organización terrorista.