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  • EFE y AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó este martes, durante su primer discurso ante el Congreso, los recientes ataques y amenazas contra la comunidad judía y el asesinato de un inmigrante de India.

Estos episodios, dijo el mandatario, "nos recuerdan que aunque somos una nación dividida por la política, somos un país que se presenta unido en la condena al odio y al mal en todos sus formas".

Asimismo, Trump prometió "pronto" iniciar la construcción del muro en frontera con México el cual será "un arma muy eficaz contra el crimen y las drogas".

"Debemos restaurar la integridad y el imperio de la ley en nuestras fronteras. Por eso, pronto comenzaremos la construcción de un gran muro a lo largo de nuestra frontera sur. Se iniciará antes de lo programado y, una vez terminado, será un arma muy eficaz contra el crimen y las drogas", dijo Trump.

"Mientras hablamos, estamos removiendo pandilleros, vendedores de drogas y criminales que amenazan nuestras comunidades y a nuestros niños. Esos tipos se están yendo mientras hablamos aquí esta noche, tal como yo lo había prometido", dijo el presidente.

El mandatario aprobó hace unas semanas una orden ejecutiva para instruir a las agencias federales en la "construcción inmediata" del muro con México y contempló adelantar el coste de dicha construcción con fondos del Gobierno, aunque después, según dijo, la inversión será reembolsada "al 100 % por México".

La construcción de dicho muro cuenta con el beneplácito de algunos de los líderes republicanos del Congreso, incluido el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, quien indicó que el Legislativo aprobará los fondos necesarios para apurar la obra en la frontera.

Donald Trump también defendió durante su primer discurso en el Congreso el veto de ciertos extranjeros para evitar que se forme una "avanzadilla" terrorista dentro del país. "No podemos permitir que se forme una avanzadilla de terrorismo dentro de Estados Unidos. No podemos permitir que nuestra nación sea un santuario para los extremistas", dijo el presidente, que prometió nuevas medidas con ese fin "pronto".

Ante el Congreso,  Trump pidió la adopción de un nuevo sistema migratorio en Estados Unidos, basado en méritos y en la capacitación de los candidatos, y frenar el acceso al país de personas con baja capacitación laboral.

"Si pasamos del actual sistema de inmigración de personas con baja capacitación, y adoptamos un sistema basado en mérito, tendremos muchos beneficios: ahorraremos dólares, elevaremos los salarios y ayudaremos a las familias en dificultades -incluyendo familias de inmigrantes- a ingresar a la clase media", expresó.

Otro de los tópicos que abordó durante su discurso fue el del empleo. Trump afirmó que el país perdió más de una cuarta parte de los empleos creados por el sector industrial desde que se aprobó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México y Canadá. "Hemos perdido más de una cuarta parte de nuestros empleos en la industria desde que se aprobó el TLCAN y hemos perdido 60.000 fábricas desde que China se unió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001".

Para el presidente de los Estados Unidos, es posible lograr "una reforma migratoria real y positiva", siempre y cuando los objetivos sean mejorar los empleos y salarios de los estadounidenses, fortalecer la seguridad nacional y restablecer el respeto a las leyes. "Si nos guiamos por el bienestar de los ciudadanos estadounidenses, entonces creo que republicanos y demócratas podemos trabajar juntos para lograr un resultado (esa reforma) que ha eludido a nuestro país durante décadas", dijo.

Además, pidió al Congreso que apruebe una ley de 1 billón de dólares para inversiones en infraestructura con la que busca crear "millones de nuevos empleos". Según anotó Trump en su discurso ante el Congreso, esos esfuerzos para mejorar las infraestructuras del país deben estar guiados por dos principios: "Comprar productos estadounidenses y contratar a estadounidenses".

"Reforma tributaria histórica"

Donald Trump, aseguró ante el Congreso estadounidense que está preparando "una reforma tributaria histórica", que bajará la tasa impositiva a las empresas y proporcionará un "alivio fiscal masivo" a la clase media. "Mi equipo económico está desarrollando una reforma tributaria histórica que reducirá la tasa impositiva de nuestras empresas para que puedan competir y prosperar en cualquier lugar y con cualquier persona", dijo el mandatario en su discurso ante la sesión conjunta del Legislativo.

"Al mismo tiempo, proporcionaremos alivio fiscal masivo para la clase media", aseguró el presidente, reiterando una de sus principales promesas de campaña. A su juicio, indicó ante los legisladores, el país debe "crear un terreno de juego equitativo para las empresas y los trabajadores estadounidenses". "Para lograr nuestros objetivos en el país y en el extranjero, debemos reiniciar el motor de la economía estadounidense, facilitar que las empresas hagan negocios en Estados Unidos y hacer mucho más difícil para las empresas que se vayan", apuntó, poco antes de asegurar que "las empresas estadounidenses gravan una de las tasas más altas en cualquier parte del mundo".

"Actualmente, cuando enviamos productos fuera de EEUU, muchos otros países nos hacen pagar tarifas e impuestos muy altos, pero cuando las compañías extranjeras envían sus productos a EEUU, apenas les cobramos nada", reiteró también Trump respecto a los tratados de libre comercio.