•   Caracas, Venezuela  |
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  • EFE

El Gobierno de Venezuela "se opone categóricamente" al Informe sobre Derechos Humanos 2016 del Departamento de Estado de Estados Unidos, ya que considera que le da un "uso político" de los derechos humanos, según un comunicado difundido hoy por la Cancillería del país caribeño.

"El Departamento de Estado estadounidense se subroga ilegalmente, en su afán de actuación extraterritorial e imperialista, competencias internacionales para evaluar el estado de los derechos humanos en casi todos los países del mundo, mediante un descarado doble estándar y uso político de los derechos humanos", se señala en el texto.

En ese sentido, Venezuela rechazó el informe y aseguró que este documento violenta la igualdad jurídica y el respeto soberano entre Estados.

Asimismo, el Gobierno venezolano dice que Estados Unidos pretende trasladar sus errores a los demás países, y critica que en esa nación "millones de personas son discriminadas en razón de su origen étnico, religioso, género o nacionalidad".

En el comunicado, también se señala que las "afrentas" a los derechos humanos del país norteamericano "coinciden con un orden financiero internacional dirigido a consolidar cada vez más la distancia entre ricos y pobres" "y marginar masivamente a la mayor parte de su población".

En su informe anual en materia de derechos humanos relativo a 2016, el Departamento de Estado estadounidense alerta de la persecución a los disidentes políticos, las detenciones arbitrarias y por ideología, además de las duras restricciones a la libertad de prensa en Venezuela.

También advierte del "autoritarismo" que ejercen los Gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela, y denuncia las deficiencias del sistema judicial colombiano y los abusos y la corrupción que cometen las fuerzas de seguridad en México.