•   Santo Domingo, República Dominicana  |
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  • EFE

El gobernante dominicano, Danilo Medina, negó hoy que haya recibido dinero de la constructora brasileña Odebrecht para financiar la campaña electoral de 2012 que le llevó por primera vez a la Presidencia.

Medina reaccionó así después de que medios locales reprodujeran hoy unas declaraciones publicadas en Brasil por la revista Veja, en las que presuntamente Hilberto Silva, ejecutivo de Odebrecht, declaró en la Corte Electoral brasileña que la empresa financió al publicista João Santana para asesorar campañas electorales entre 2006 y 2014 en cinco países, entre ellos República Dominicana.

"Eso es falso, eso no es sostenible en ninguna parte, no creo que tengan ningún fundamento para poder sostener que nuestra campaña, según dijo el señor (Silva), fue financiada por una empresa internacional o que el asesor de campaña fue financiado", señaló Medina en declaraciones a periodistas en el Palacio Nacional tras reconocer a 13 dominicanas por el Día Internacional de la Mujer.

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Aseguró que las investigaciones que se llevan a cabo sobre el caso Odebrecht, que aseguró haber pagado sobornos en 12 países de América Latina y África, entre ellos la República Dominicana para acceder a contratos, "van a esclarecer este problema".

"La verdad va a salir", afirmó el mandatario, quien aseguró que mucha gente quisiera verle "nadar en el lodo", pero les instó a esperar las investigaciones.

"Que esperen, que no se desesperen, que la verdad va a salir, estas investigaciones van a concluir tanto en Brasil como en la República Dominicana y van a decir la verdad", agregó.

"Nosotros financiamos nuestra propia campaña y a Joao Santana lo pagamos nosotros" tanto en la campaña para las elecciones de 2012 como en la de 2016, en la que logró la reelección, aseguró Medina.

El publicista brasileño Joao Santana, el principal asesor de Medina y que dirigió campañas presidenciales en Brasil y otros países de América Latina y África, fue condenado en febrero pasado a ocho años de prisión por sus vínculos con la red de corrupción que operó en la brasileña Petrobras.