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Carlos pasó de su tranquilo granero en El Salvador a un estruendoso y sobresaturado albergue de México para salvarse de la Mara Salvatrucha. Ahora, como miles de centroamericanos, prefiere pedir refugio aquí que enfrentar las políticas antimigración del presidente estadounidense Donald Trump.

México es cada vez más un país de destino que de tránsito a Estados Unidos para quienes huyen de la violencia en sus países con familias enteras.

Entre 2001 y 2016 el número de solicitudes al gobierno mexicano aumentó 1,000%, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

El año pasado casi 9,000 personas solicitaron refugio y en 2017 la cifra podría ser más del doble. La tasa de respuestas positivas pasó de 46% en 2015 a 63% en 2016. 

"La radicalización de algunas medidas con el nuevo gobierno norteamericano hace pensar que se va a incrementar el número de solicitudes", advierte a la AFP el subsecretario mexicano de Migración, Humberto Roque Villanueva.

"Aquí se puede caminar"

Cuando Carlos, cuya identidad se omite por razones de seguridad, huyó de La Unión, en El Salvador, en marzo de 2016, no tenía claro cuál sería su destino final. Pero la victoria de Trump le hizo más fácil la decisión.

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"Todos preferíamos Estados Unidos, pero de poco acá (...) toda la gente se va quedando" en México, "en parte" por Trump, dice en el pequeño y saturado refugio Casa Tochán, donde el rugido de los aviones impide por momentos escuchar su voz.

Trump "dice que no va a sacar (deportar) a todos, solo a las personas malas, pero no es cierto porque (los agentes migratorios) van a agarrar a una persona y agarran a todos los que estén en el lugar", reflexiona este salvadoreño de 43 años, moreno y delgado, pero de músculos marcados.

Toda su vida se dedicó a la agricultura y era feliz solo viendo sus graneros llenos de ajonjolí y maíz.

Hasta que a su casa comenzaron a llegar integrantes de una pandilla para exigirle que les hiciera de comer, enemistándolo así con una de las maras más violenta del país, la Salvatrucha. 

Vivía "con un gran miedo todo el tiempo" y aunque México "es peligroso (...) aquí puedes salir a caminar, hacer amistades", afirma.

Reclamos de rechazados

Durante la cumbre sobre refugiados de la ONU en septiembre, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, se comprometió a facilitar los procedimientos de elegibilidad de asilado. Sin embargo, actualmente apenas medio centenar de funcionarios están dedicados a esa monumental tarea, de los cuales 29 son pagados por Acnur. 

Roque Villanueva aseguró que el proceso de selección, que toma hasta tres meses, se flexibilizará, pero no especificó cómo.

Las solicitudes "siguen creciendo, entonces se requieren respuestas innovadoras, que permitan el procesamiento de solicitudes de una manera justa", señala José Francisco Sieber, oficial principal de protección de Acnur. Más de 400,000 personas cruzan la frontera sur de México cada año, según cifras oficiales.

Pierde trabajadores

Los inmigrantes serán los impulsores del crecimiento en la fuerza laboral en EE.UU. en las próximas décadas y, sin su presencia, se perderían 17,6 millones de personas en edad de trabajar para 2035, según un estudio divulgado por el centro de investigación Pew.

De mantenerse el ritmo de llegada actual de inmigrantes, la fuerza laboral (población con edad de entre 25 y 64 años), pasaría de 173 millones actuales a 183,2 millones en 2035.

Si se resta el componente de inmigrantes, la cifra sería de 165,6 millones, señaló el informe de Pew, que analiza la evolución e influencia de la inmigración en la fuerza laboral.

"El mayor componente de los adultos en edad de trabajar -aquellos nacidos en EE.UU. cuyos padres también nacieron en EE.UU.- se proyecta que decline entre 2015 y 2035, tanto en número total como en porcentaje del total", subrayó.

En concreto, se reducirían de 128,3 millones a 120,1 millones en 2035, lo que supone pasar de representar el 74 % del total al 66 % en 2035.

Numerosos economistas han afirmado que la economía del país necesita de la llegada de inmigrantes para mantener su ritmo de crecimiento, especialmente en un momento de baja productividad y ante el envejecimiento demográfico previsto. 

El informe del Pew añade que los inmigrantes serán el motor primordial de crecimiento demográfico hasta 2065.