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El hallazgo de los restos de 14 personas en la principal cárcel de Venezuela, clausurada temporalmente hace cinco meses, reactivó ayer domingo el debate sobre la crisis penitenciaria del país petrolero entre denuncias de irregularidades y violaciones a los derechos humanos.

La cifra de muertos encontrados cuando se hacía una excavación en las instalaciones de la prisión ascendió a 14, informó ayer la Fiscalía.

“Hasta el momento se han recuperado 14 cadáveres” en la Penitenciaría General de Venezuela (PGV), situada en la ciudad de San Juan de Los Morros, señaló el Ministerio Público, precisando que el hallazgo ocurrió el jueves.

Las investigaciones relacionadas con el caso continuarán para determinar las “causas” de las muertes, aclaró.El número de muertos podría llegar a un centenar.

El viernes, la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, anunció que se habían encontrado restos humanos que “corresponden a siete personas”, horas después de haber dicho, en un primer balance, que pertenecían a tres víctimas.

El pasado 28 de octubre, el Gobierno completó el desalojo de la PGV tras semanas de enfrentamientos entre internos por el control de la prisión y denuncias sobre fallecimientos por desnutrición y ausencia de medicinas.

Videos publicados en redes sociales por detenidos y sus familiares mostraban la falta de comida y tratamiento médico ante enfermedades como tuberculosis en el penal, que habrían dejado al menos diez muertos.

Fosa común

La ONG defensora de los derechos de los presos Una Ventana a La Libertad denunció la existencia en la PGV de una fosa común con un número de cadáveres mucho mayor.

Carlos Nieto, coordinador de esa organización no gubernamental, reiteró este domingo que el número de muertos podría llegar a un centenar.

“Nuestros reportes son verdaderamente confiables”, declaró a la AFP en comunicación telefónica.

La Fiscalía, en tanto, admitió tener “denuncias por parte de familiares sobre desapariciones durante el proceso de desalojo”, sin precisar cuántas.

Nieto estima que los cadáveres se acumularon en la fosa común en distintos incidentes ocurridos en la cárcel, que albergaba a unos 9,000 presos, durante los últimos años.

“Sean 14, 50 o 100, eran personas bajo la responsabilidad del Estado”, indicó el activista.

La PGV está en remodelación como parte de un plan del Gobierno para “pacificar” los penales y adecuarlos a estándares internacionales. De acuerdo con Varela, 96 penitenciarias han sido incorporadas al programa gubernamental desde julio de 2011, de las cuales seis han sido clausuradas.

Según Una Ventana a la Libertad, en Venezuela existían unos 88,000 presos al cierre del año pasado, de los cuales 33,000 estaban en calabozos policiales en condiciones de hacinamiento.

El viernes, un centenar de detenidos en los calabozos de la Policía del Estado Anzoátegui, en la ciudad de Barcelona, se declaró en huelga de hambre.