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  • AFP

Corea del Norte advirtió que responderá a cualquier intento de interceptar el satélite que tiene previsto lanzar, y ordenó a sus militares estar listos para combatir, poco antes de unas maniobras conjuntas de las fuerzas armadas surcoreanas y estadounidenses. "Tomaremos represalias ante cualquier acción para interceptar nuestro satélite con fines pacíficos, atacando con los más poderosos medios militares", advirtió un portavoz del Estado Mayor del Ejército Popular de Corea.

"Disparar contra nuestro satélite con fines pacíficos significará una guerra", añadió el portavoz, en declaraciones publicadas por la agencia oficial KCNA. El objetivo de las represalias, según el portavoz, no será "solo todos los que estén envueltos en el ataque, sino las potencias agresoras de Estados Unidos y Japón, así como su marioneta, Corea del Sur, que trama un complot para interceptarlo".

Paralelamente, Corea del Norte ordenó a sus militares que se preparen para el combate, informó la prensa estatal, horas antes de que se inicien unas maniobras conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur que el régimen comunista ha calificado de preludio de guerra. En un comunicado divulgado por KCNA, el Ejército Popular de Corea, KPA, describió el ejercicio militar de Washington y Seúl como un hecho "sin precedentes en cuanto al número de fuerzas agresoras implicadas y su duración". Dicho ejercicio militar está previsto del 9 al 20 de marzo.

"El Comando Supremo del KPA emitió una orden a todo su personal de servicio para que estén preparados completamente para el combate", según el comunicado. "Esta es sólo una medida de defensa para proteger la soberanía y la dignidad de nuestra nación", agregó la nota.

EU desea dialogar
El sábado, en Seúl, el nuevo emisario estadounidense para Corea del Norte, Stephen Bosworth, afirmó que Estados Unidos deseaba dialogar con Pyongyang. "Establecemos el contacto. Deseamos el diálogo", declaró Bosworth, quien efectuaba su primera gira asiática desde su nombramiento el mes pasado.

Bosworth realizó estas declaraciones cuando fue preguntado si Washington pensaba tender la mano a Corea del Norte, pese a las amenazas de Pyongyang que han aumentado las tensiones en la península de Corea. El viernes, en Tokio, el emisario estadounidense exhortó a Pyongyang a renunciar al lanzamiento previsto de su cohete, bien sea de un satélite o de un misil. "Hemos convenido que sería preferible que Corea del Norte no lance un cohete, ya se trate de un satélite o de un misil", declaró tras entrevistarse con el ministro japonés de Relaciones Exteriores, Hirofumi Nakasone.

El comité espacial nacional de Corea del Norte anunció el 24 de febrero que se estaban realizando intensos preparativos "para el lanzamiento de un cohete Unha-2 destinado a poner en órbita un satélite de comunicaciones Kwangmyongsong-2". Seúl y Washington temen que un lanzamiento de ese tipo sea un pretexto para ensayar un misil Taepodong-2, que podría teóricamente alcanzar Alaska.