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  • AFP

La derecha gobernante salvadoreña, que postula al ex director de la Policía, Rodrigo Avila, y a la ex guerrilla izquierdista, con el periodista Mauricio Funes, se medirán en las elecciones del próximo domingo en una cerrada batalla, que según las encuestas hace difícil vaticinar un ganador.

La ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, izquierda, que promete un "cambio seguro" con el popular periodista Funes llenó todas las tribunas con multitudinarias concentraciones, y en el cierre de campaña el sábado en San Salvador logró reunir -según sus portavoces- a un poco más de 250.000 seguidores. Por su parte, la Alianza Republicana Nacionalista, ARENA, derecha, que afronta el desgaste por el ejercicio del poder durante casi 20 años, cerró su proselitismo este domingo llenando de sus militantes el estadio Cuscatlán, en el suroeste de la capital.

La holgada ventaja de hasta 23 puntos que había mantenido Mauricio Funes sobre Avila, según seis encuestas de diferentes firmas, se redujo a finales de febrero a un empate técnico, debido a que los candidatos del Partido Demócrata Cristiano, PDC, y del Partido de Conciliación Nacional, PCN, derecha, se retiraron de la contienda para no dispersar el voto de la derecha. La única encuesta, que a fines de febrero otorgaba una ventaja de 17 puntos porcentuales a Funes, fue la de la jesuita Universidad Centroamericana, UCA.

En la última elección presidencial de 2004, ARENA con el actual presidente Elías Antonio Saca, obtuvo 1.314.436 votos, mientras el FMLN con el ex comandante Schafik Hándal - fácil blanco de la campaña de la derecha-, logró 812.519 sufragios. A pesar de que las cúpulas del PCN y PDC brindaron su apoyo a ARENA, algunos ediles de ambos partidos y democristianos, seguidores del extinto líder Napoleón Duarte, decidieron respaldar al candidato Funes.

"Credibilidad y capacidad"
La directora de encuestas de la UCA, Jannet Aguilar, declaró que "el arrastre popular" de Funes comenzó a gestarse desde 2003 y la población le otorga en el presente un elevado grado de "credibilidad y capacidad". Aguilar reconoce además que la derecha, por su papel de "administrador y controlador" del Estado -durante casi dos décadas-, "tiene ventajas" en las contiendas electorales al estar aliado con las élites empresariales, aunque representa "el continuismo en el imaginario de la gente".

El coordinador de la Fundación para el Desarrollo Económico, Roberto Rubio, en un artículo de opinión, sostuvo de los comicios del domingo la "angustia" que prevalece es en torno al resultado electoral. "Igual o mayor preocupación suscitan los tiempos venideros, donde la problemática central no girará en torno a quién ganará, sino en cómo gobernará el ganador. La gobernabilidad pasará a ser, o deberá ser, la preocupación fundamental", comentó Rubio.

Ni ARENA ni el FMLN tienen mayoría en el Congreso, por lo que el ganador de la elección presidencial estará obligado a buscar alianzas. Para el coordinador del programa de gobierno del FMLN, el diputado Gerson Martínez, obtener un triunfo "en condiciones adversas" y en el marco de una campaña mediática dominada por la derecha, sería "una gran victoria" que se tendría que administrar "con prudencia y humildad". Un poco más de 4,2 millones de salvadoreños están convocados para elegir al presidente y vicepresidente que gobernará en los próximos cinco años.