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SAN SALVADOR / AFP

La derecha gobernante salvadoreña, que postula al ex director de la Policía, Rodrigo Ávila, y a la ex guerrilla izquierdista, con el periodista Mauricio Funes, se medirán en las elecciones del próximo domingo en una cerrada batalla, que según las encuestas hace difícil vaticinar un ganador.

La ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que promete un “cambio seguro” con el popular periodista Funes, llenó todas las tribunas con multitudinarias concentraciones, y en el cierre de campaña el sábado en San Salvador logró reunir --según sus portavoces-- a un poco más de 250,000 seguidores.

Por su parte, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), que afronta el desgaste por el ejercicio del poder durante casi 20 años, cerró su proselitismo este domingo llenando de sus militantes el Estadio Cuscatlán, en el suroeste de la capital.

“Tenemos el mejor proyecto de gobierno, el proyecto País más justo, que es nuestro programa de gobierno que ha sido construido con la participación de miles de ciudadanos”, exclamó Ávila durante el discurso central. La Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) había iniciado la jornada con una marcha por el oeste de la capital, hasta culminar en el estadio.

Pese a que “no vivimos en un paraíso”, se destacan las bondades de los gobiernos consecutivos de Arena desde 1989, dijo Ávila, que estuvo acompañado del candidato a la vicepresidencia, Arturo Zablah.

Estabilidad política

“En los 20 años de Arena (en el poder) hemos tenido estabilidad política y económica. Se ha cambiado El Salvador, la pobreza ciertamente ha disminuido, la clase media ha crecido (...) tenemos una economía estable”, exclamó Ávila.

El domingo se presenta “el enorme reto” de “derrotar en las urnas” a la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que presenta al periodista Mauricio Funes, afirmó.

En el cierre de la campaña, Ávila se hizo acompañar de los ex presidentes Alfredo Cristiani (1989-1994), Armando Calderón (1994-1999) y Francisco Flores (1999-2004), y del actual presidente Elías Antonio Saca.

La holgada ventaja de hasta 23 puntos que había mantenido Mauricio Funes sobre Ávila, según seis encuestas de diferentes firmas, se redujo a finales de febrero a un empate técnico, debido a que los candidatos del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y del Partido de Conciliación Nacional (PCN, derecha), se retiraron de la contienda para no dispersar el voto de la derecha.

Ventaja para Funes, dice encuesta de la UCA

La única encuesta que a fines de febrero otorgaba una ventaja de 17 puntos porcentuales a Funes, fue la de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA).

En la última elección presidencial de 2004, Arena con el actual presidente, Elías Antonio Saca, obtuvo 1,314,436 votos, mientras el FMLN con el ex comandante Schafik Handal --fácil blanco de la campaña de la derecha--, logró 812,519 sufragios.

A pesar de que las cúpulas del PCN y PDC brindaron su apoyo a Arena, algunos ediles de ambos partidos y democristianos, seguidores del extinto líder Napoleón Duarte, decidieron respaldar al candidato Funes. Ni Arena ni el FMLN tienen mayoría en el Congreso, por lo que el ganador de la elección presidencial estará obligado a buscar alianzas.

Para el coordinador del programa de gobierno del FMLN, el diputado Gerson Martínez, obtener un triunfo “en condiciones adversas” y en el marco de una campaña mediática dominada por la derecha, sería “una gran victoria” que se tendría que administrar “con prudencia y humildad”. Un poco más de 4.2 millones de salvadoreños están convocados para elegir al presidente y vicepresidente que gobernará en los próximos cinco años.