• Lima, Perú |
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Un grupo de salvavidas se lanzó a nadar el lunes en las calles inundadas de la ciudad de Piura, en busca de personas aisladas luego del desborde de un río, producto de las intensas lluvias que golpean el norte de Perú.

Tras prolongadas precipitaciones de casi 15 horas, el río Piura se desbordó e ingresó con furia a la zona urbana de esta ciudad ubicada unos 1,000 km al norte de Lima. El agua llegó hasta el centro de la ciudad y cubrió las casas hasta la mitad, en muchos casos incluso toda la primera planta.

De acuerdo con imágenes difundidas por Canal N y por Agencia de Noticias Piura en su cuenta de Facebook, como si se tratase de una playa, salvavidas se lanzaron a nadar en el agua que cubre las calles de la ciudad, para rescatar personas en riesgo de ahogarse.

El agua llegó hasta la Plaza de Armas de la ciudad. Varios ciudadanos intentaban rescatar sus pertenencias, en medio del lodazal.

La ciudad de Piura se encuentra en la provincia del mismo nombre, que también tiene varios sectores fuertemente golpeados por las lluvias que provoca “El Niño Costero”, que ocasiona desborde de ríos e inundaciones.

Uno de los afectados es el distrito de Cura Mori. “Pedimos a las autoridades que nos envíen ayuda. El río Piura ya se desbordó, estamos rodeados de agua, no tenemos ni siquiera una trocha para escaparnos, estamos esperando la vía aérea para sacar a parte de la población que ha quedado”, explicó el teniente gobernador de San Pedro -en Cura Mori-, Oscar Huidobro Castillo.

“No hay luz, no hay agua, no tenemos que comer. Solo los jefes de familias estamos aquí porque los niños y mujeres fueron evacuados. Las casas están a punto de colapsar. Estamos rogando que no vuelva llover”, dijo a radio RPP.

Las lluvias siguen cayendo sobre el norte de Perú, cual diluvio, y han dejado desde comienzos de año 90 muertos, más de 120,000 damnificados y unos 742,000 afectados.

El calentamiento de las aguas del océano Pacífico en el norte y centro de Perú ha dado lugar a “El Niño costero”, que provoca alta evaporación y fuertes lluvias.

El agua se escurre por los cerros y desciende con fuerza por las quebradas, ocasionando “huaicos”, como se conoce en el país a las avalanchas de lodo y piedras.