•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) mostraron ayer su disposición a participar en la reconstrucción de Siria siempre y cuando se ponga en marcha "en firme" una transición política "genuina" e "inclusiva", en la que dan por hecho que estará el presidente, Bachar al Asad.

En cualquier caso y aunque no lo mencionaron en las conclusiones que aprobaron sobre Siria, varios ministros se mostraron tajantes en cuanto a que Asad debe quedar fuera del Ejecutivo que se forme al cabo del proceso de transición y tras la celebración de elecciones en Siria.

"Es una cuestión de responsabilidad" tras seis años y medio de guerra, zanjó el titular francés de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, quien reconoció que, de acuerdo con la resolución 2254 que aprobó el Consejo de Seguridad de la ONU en 2015, la transición en Siria debe ser negociada por el régimen y la oposición, algo que se lleva a cabo "bajo condiciones muy difíciles" en Ginebra.

La alta representante comunitaria para la Política Exterior, Federica Mogherini, dejó claro que es "irreal" pensar que el futuro de Siria puede ser "exactamente" como antes de la guerra y que es "imposible volver a la situación anterior".

Los ministros respaldaron una estrategia previamente presentada por Mogherini con los objetivos de la UE a la hora de acompañar la reconstrucción siria, con la condición expresa de que se active de manera "firme" una transición política "integral, verdadera e inclusiva", negociada por las partes sirias en conflicto sobre la mencionada resolución y el comunicado de Ginebra de 2012.

El documento de los ministros pide el "total" cese de las hostilidades, el levantamiento de los asedios, un acceso "sin impedimentos y sostenible" por todo el país de la ayuda humanitaria y poner fin a la guerra mediante un acuerdo político y su transición.

Otra prioridad para la UE será "salvar vidas" haciendo frente a las necesidades humanitarias de la población más vulnerable con una planificación "eficiente" y "oportuna".

Los ministros europeos también dijeron estar dispuestos a promover la democracia, los derechos humanos y la libertad de expresión por medio de fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil siria, así como apoyar que los responsables de crímenes de guerra rindan cuentas para "facilitar el proceso de reconciliación nacional y justicia de transición".   

Para mejorar la vida de los ciudadanos, los ministros se mostraron a favor de seguir financiando la educación, la creación de empleo o el apoyo a estructuras civiles locales en áreas controladas por la oposición.

"La UE continuará considerando más medidas restrictivas contra Siria mientras la represión continúe", indicaron.  

En total, 13.5 millones de sirios necesitan ayuda humanitaria en el país, entre ellos 6.3 millones de desplazados internos, 1.5 millones que viven en localidades asediadas y otros cinco millones de refugiados acogidos en países vecinos.