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La eurocámara adoptó este miércoles sus exigencias para las negociaciones del brexit, rechazando un eventual acuerdo sobre la futura relación con Reino Unido, especialmente comercial, antes de su salida efectiva de la Unión Europea.

Los eurodiputados, reunidos en sesión plenaria en Estrasburgo (noroeste Francia), adoptaron por 516 votos a favor, 133 en contra y 50 abstenciones, una resolución que fija varias líneas rojas en estas negociaciones, que deberán comenzar en las próximas semanas tras la notificación oficial del brexit por parte de Londres el pasado miércoles.

La resolución coincide con varios puntos expresados en las grandes líneas del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y urge a proteger los derechos de los millones de europeos que viven en Reino Unido y viceversa, así como al pago por Londres de sus compromisos ya adquiridos con sus socios europeos.

La sesión estuvo marcada por las declaraciones del eurodiputado británico antieuropeísta Nigel Farage, calificando de "gánsteres" y de "mafia" a la UE por sus exigencias en las negociaciones del brexit, que indignaron a los parlamentarios.

"Están actuando como la mafia. Piensan que somos rehenes, pero no los somos. Somos libres de irnos", dijo Farage, a quien interrumpió el presidente del Parlamento, el italiano Antonio Tajani, para espetarle que su comparación era "inaceptable".

¿Quién abandona?

"Señor presidente, entiendo las sensibilidades nacionales. Lo cambiaré a gánsteres, que es como estamos siendo tratados. Nos están dando una nota de rescate", respondió Farage, una de las cabezas visibles del bando del brexit en el referéndum celebrado en junio.

En su intervención, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recordó al político británico que "no es la UE la que abandona el Reino Unido, es el Reino Unido el que abandona a la UE".

El eurodiputado británico criticó también a la UE por querer negociar los términos de divorcio antes de abordar un acuerdo comercial a ambos lados del canal de la Mancha tras el brexit, así como por su postura sobre el enclave británico de Gibraltar y la abultada factura de salida a pagar por Londres.

"Gibraltar es claramente un rompedor de acuerdo", aseguró Farage, en referencia a uno de los puntos de negociación de la UE que establece que la aplicación a Gibraltar de cualquier acuerdo sobre las futuras relaciones con Reino Unido deberá contar con el acuerdo previo entre Londres y Madrid.