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  • AFP

Más de 4,500 personas se sumaron en dos días a un manifiesto promovido, entre otros, por la asociación de víctimas de ETA en el que reclaman un final sin impunidad para el grupo separatista armado vasco.

El manifiesto se presentó este jueves en San Sebastián, dos días antes del previsto desarme incondicional de la organización, que el texto califica como “una entrega de armas mediática y propagandística, con una connotación de autoblanqueo”.

Durante el acto, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) aseguró que más de 4,500 personas ya se adhirieron al manifiesto.

Los firmantes, entre los que destacan filósofos, políticos y escritores de todo el país, aseguran que “lo primero que se debe exigir a la organización terrorista, y a su trama política, es la condena de la historia de terror de ETA”.

Además, se muestran contrarios a flexibilizar la política penitenciaria contra los presos de ETA, acercándolos al País Vasco o facilitando los permisos como reclaman la organización y algunos partidos políticos vascos, porque “supondría una forma de impunidad”. 

Asímismo denuncian el "chantaje moral" que supone “pedir generosidad a las víctimas del terrorismo, obviando que ello implica la renuncia a legítimas reclamaciones, entre ellas la reivindicación de justicia”.

El manifiesto, publicado en internet hace dos días, contrasta con otro presentado el miércoles por la mayoría de partidos políticos vascos, a excepción del conservador Partido Popular, en el que reclamaban a los gobiernos francés y español facilitar el desarme del grupo separatista.

Madrid mantiene su postura. “No habrá transacciones ni concesiones con aquellos que tanto sufrimiento, tanto dolor y tantos años de miedo han provocado”, dijo el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido.

En octubre de 2011, ETA anunció su renuncia definitiva a más de cuatro décadas de lucha armada por la independencia del País Vasco y Navarra durante la que se le han atribuido 829 asesinatos, el último en 2010 en Francia.

Hasta ahora, el grupo rechazaba el desarme y disolución unilateral exigidos por París y Madrid y reclamaba una negociación sobre la situación de sus presos.

El gobierno regional vasco anunció recientemente que ETA estaba lista para desarmarse sin condiciones el 8 de abril.

Según una fuente próxima a la organización del desarme, éste consistirá en informar a la justicia francesa de la ubicación de sus escondites. El gesto estará acompañado por celebraciones de asociaciones y partidos vascos en Bayona, en el sureste de Francia.