•   Berlín, Alemania  |
  •  |
  •  |
  • EFE

 La canciller alemana, Angela Merkel, reconoció hoy la situación especial de Irlanda en las negociaciones del "brexit" tanto por su estrecha relación económica con el Reino Unido como por el acuerdo de paz de Viernes Santo.

"Naturalmente, Irlanda se ve afectada especialmente por el 'brexit'", aseguró en Berlín la canciller en una comparecencia ante los medios junto al primer ministro irlandés, Enda Kenny, a la que siguió un encuentro bilateral.

De interés: Director de OMC: el Brexit y Trump, un rechazo al “establishment”

La jefa del Gobierno alemán destacó tanto las relaciones económicas y comerciales entre Irlanda y el Reino Unido como la importancia del mantenimiento de la "paz" y la "seguridad".

La canciller se mostró interesada en las "expectativas" de Dublín de cara a las negociaciones con Londres y dispuesta a "ayudar a que los intereses" de Irlanda "sean representados" en estas conversaciones.

Merkel recordó que una vez que el Reino Unido ha anunciado formalmente su intención de abandonar el bloque comunitario, los líderes de los otros 27 miembros de la UE deben empezar a configurar su postura en las negociaciones y el futuro de la Unión.

En este sentido, recordó que los líderes de los 27 se reunirán el próximo 29 de abril para trazar las líneas maestras de la negociación con Londres.

Kenny, por su parte, afirmó que Irlanda está "más expuesta que ningún otro (país) a los efectos negativos" del "brexit" por motivos históricos, geográficos y políticos.

El principal objetivo para su Gobierno, subrayó el primer ministro irlandés, es que nada de lo que suceda en las negociaciones "mine la paz y la estabilidad" ya que la paz se encuentra en un "estado frágil".

En todo caso, no se debe "volver a una frontera dura" entre Irlanda y el Reino Unido, aseguró Kenny, que abogó por soluciones "creativas e imaginativas", para que la línea divisoria entre ambos países siga permitiendo los flujos de bienes y personas sin contratiempos tras el "brexit".

Además, destacó que las consecuencias económicas negativas de la salida del Reino Unido del bloque afectarán de una forma desproporcionadamente alta a su país.